viernes, 15 de febrero de 2008

Postales de Nuestro Pueblo


Del Blog Vivir en Guido.


“Hace muchos años...”

Por la Sra. Stella Díaz -2005-

Hoy tengo ganas de contarles algo más. Los invito a tomarnos de la mano y que juntos vayamos a pasear por nuestro pueblo.
General Guido, hace 60 años atrás, era largo y angosto como hoy, los bulevares eran más angostos, con árboles y las calles anchas.
Donde hoy esta el Asilo y donde vive la familia Ohaco había Hoteles, donde la gente que venía de Santo Domingo o del campo, se quedaba a dormir para en las mañanas realizar trámites en el pueblo. Al lado de lo de Tito Barragán también funcionaba un hotel, el propietario era de apellido Catalín. Además de alojamiento, tenía un comedor y una cancha de paleta. Donde esta el Centro de Jubilados había una Farmacia y al lado una tienda de Feliciano Gimberg. En la esquina frente a lo de Malagamba (calle Pizarro) había un negocio de venta de lubricantes, propiedad de la familia Bazzigalupi, concesionario de Y.P.F. Pasando el puente, frente al negocio de Macchi hubo una panadería. Otra funcionó enfrente, en la esquina de la carpintería de Loubet. En ambas había hornos para cocinar el pan que funcionaban a leña, y que fueron comprados cuando se instaló la panadería de Fernández, en la esquina frente a Pilchería Shirley. En la esquina frente a lo Macchi (calle 3 de Febrero y San martín) funcionó un negocio de Ramos Generales que atendía el Sr. Aranaga y posteriormente su viuda. El lugar que ocupa el mercadito de Macchi, fue un taller mecánico propiedad de Julio Vera, quien tenía su vivienda al lado. Junto a la actual casa de Gayo, donde funciona la venta de diarios y revistas, funcionó durante varios años el Telégrafo de la Provincia, el que dejo de funcionar en la década del 80. Enfrente entre lo Madrid y lo Arruti, estaban las oficinas de la Unión Telefónica, (posteriormente se llamo E.N.tel). Donde se encuentra la peluquería de Beto Allegue, funcionó durante muchos años la farmacia que fuera de Dirazar, y posteriormente de Mini quien la mudó a su actual localización. Donde funciona la panadería “La Magdalena”, hubo distintos negocios a lo largo de los años. Se destaca el Bar y Confitería que atendía el Sr. Martínez, que se caracterizaba por tener varios billares; al fallecer Martínez su viuda y su hija cerraron el Bar y continuaron con un almacén que funcionaba donde son las actuales viviendas de Antonio Jaurena y la Sra. de Tiberio (calle Anselmo Cepeda).En la actual Pilchería Shirley funcionó el comercio de electrodomésticos y repuestos en general de Ganduglia. Al lado estaba el Bazar y librería de Antoniazzi. En la casa de Arruti funcionaba modas “Alicia de la Sra. Alicia de Cabo. En el actual Cicles Club, hace muchos años, había una tienda que se llamaba “La Confianza”, propiedad de Miguel Tanuz. La Sala de Primeros Auxilios tuvo una de sus primeras localizaciones al lado de la Iglesia en la casa de Marilú Gascue. En la esquina del Ciber (25 de Mayo y San Martín) había un almacén de ramos generales muy grande (Casa Galli), cuyo edificio llegaba desde la actual farmacia hasta el Jardín de Infantes.
Desde el actual Circulo Médico hasta el baldío frente a la sala (ocupando la carnicería de Aranciaga y la vivienda de su familia) había una casa que tenía un gran Salón a la calle, donde funcionaba un comedor, y hacia atrás tenía habitaciones, donde generalmente se quedaban las maestras. Frente al actual Circulo Médico, funcionó un negocio de rubro ferretería y venta de combustibles del Sr. Ernesto Augelli. Luego de su cierre permaneció sin actividad durante muchos años hasta que Carlos Etchepare lo reabriera con el rubro de Corralón. La esquina de Torme siempre fue un negocio, aunque cambiara el propietario a lo largo de los años. En la esquina del almacén de Hugo Suarez, funcionó un hotel comedor, más tarde el almacén de Guillermo Gari. Enfrente un negocio del que, en la década de 60, fue dueño el Sr. Quiroga y posteriormente funcionó la lechería, comercializando los productos de la firma Gándara, que fuera propiedad de la familia Loubet. En la actual casa del Sr. Luengo (Sarmiento y San Martín), funcionaba la Barraca de Lago, que tenía el galpón que se conserva al lado de la casa del Intendente Loubet. En la última esquina (Lavalle y San Martín) siempre hubo un bar y expendio de bebidas que cambió de dueños varias veces.En casi todos los negocios (especialmente en los bares), había en las veredas palenques en los que los viajeros podían atar los caballos de sus carruajes. El primer Barrio Obrero (calles Justo P. Saenz, Alberdi, Francisco Canciani y Homero Manci) se construyó en la década del ‘50. Posteriormente se fueron creando las otras viviendas. La plaza de juegos fue creada entre los años 1976 y 1978.Al lado de la ferretería que atiende Bortolotti (calle 9 de Julio) funcionó durante varios años la Oficina del Registro Provincial de las Personas. En la actual ubicación de la frutería fue la última localización del negocio del Sr. Quiroga.Donde se encuentra el Correo Argentino, funcionó el negocio del Sr. Grosso, que vendía vacunas y productos para el campo. Enfrente (depósitos de EDEA) funcionaban las Oficinas de la Cooperativa de Electricidad.Donde es la veterinaria de Cedarri funcionó un negocio que vendía alimento balanceado y otros productos para el campo, propiedad del Sr. Russo. Frente a lo de Anita Loubet funcionó por muchos años ENCo Tel. Donde se encuentra la casa velatoria Conti se encontraba la Usina Eléctrica,La Comisaría, La Municipalidad y Obras Sanitarias siempre han tenido la misma ubicación.En la esquina del Banco Provincia había un espacio con juegos donde los abuelos de ustedes venían a divertirse.Y así, después de mucho caminar volvemos a nuestra escuela, que tuvo su primera ubicación en otro lugar. El actual emplazamiento es de 1891 y el edificio que hoy tenemos data de la década del ´50. Esperamos les haya gustado...

jueves, 14 de febrero de 2008

...el aroma simple de un clavel del aire.


Una Flor

Hoy he visto caído
un clavel del aire
y en su flor azulina
detenida la tarde,
en un viejo recuerdo
de patio con azahares.
Una casita humilde
orientada a la ría,
con el techo de chapas
que mojaba el rocío.
Una higuera ofreciendo
sus frutos dulces, suaves
y en el tronco de un tala
las florcitas del aire,
que juntaba mi abuela
antes que marchitasen
para adornar doliente
la foto de su madre.
Aún resuenan las voces
de mis hermanos riendo
camino de la escuela
en mañanas de invierno.
Con inquietud de niña
jugaba a la rayuela
y apresaban el tiempo
mis ojos y mis trenzas.
De regreso al pasado
mi corazón renace,
con el aroma simple
de un clavel del aire.

Norma Ester Montenegro

miércoles, 13 de febrero de 2008

La Justicia que llega tarde...




La fotocopia llegó de la mano de nuestros vecinos los "Amigos del Museo Kakel Huincul Maipú"

Y como siempre digo conocer la Historia ayuda a comprender.

La Justicia nunca puede conformar a las partes en conflicto, para unas será buena, maravillosamente justa, para las otras mala, perversamente injusta...

Pero la Justicia cuando enmarañada en el "papeleo" del procedimiento llega tarde no es justicia y a juzgar por la nota que van a leer, nuestros problemas de hoy vienen ...


"De aquellos Años

En el partido del Vecino (Maipú) por noviembre de 1855 era Juez de Paz Don Francisco Madero, para esa fecha tuvo conocimiento de una muerte y para proceder a levantar el sumario de prevención en ejercicio de las funciones que tenían entonces los Jueces de Paz, en materia policial remitió una nota al alcalde del cuartel 5º (¿Labarden, actualmente?) dándole instrucciones y en consideración de la necesidad de averiguar el cuerpo del delito, teniendo presente que el comisionado Feliciano Hidalgo, era “persona Inteligente” le indicaba que acreditara si estaba realmente muerta la victima que se llamaba Bonifacio Paz.
En cumplimiento de ello el alcalde que firmaba Feliciano Idalgo, levantó la siguiente acta Siguiendo la orden que recibo del Sr Juez de Paz. Pasé inmediatamente a la pulpería de don Serapio Quintana donde se hallaba el cadáver de Bonifacio Paz y examiné las heridas que tenía este, y el lugar donde estaban y encontré ser dos puñaladas dadas con cuchillo las que tenía entre el estomago y el ombligo por las cuales asomaban las tripas, siendo estas las que ocasionaron la muerte que firmo el presente en la casa de Serapio Quintana 27 de noviembre de 1857.
El Autor de la muerte había sido un tal Rafael López que se fugo comunicando al Juez dicha fuga, el Dr. Navarro Viola (que había sido amigo de Vicente López y Planes) remite desde su juzgado de Dolores una comunicación al Dr. Francisco Madero en su campo de “El Vecino” indicándole que averigüe “para que rumbo tomó, si salió del Estado o si escapó para las frontera de los indios” los antecedentes de este viejo sumario de los primeros sustanciados en los Tribunales de Dolores quedan allí terminados, lo cual patentiza que el Delincuente no fue apresado nunca y tampoco nunca más se tuvo noticias de él."
Importante: la nota(que carece de valor histórico pues no dice de donde se sacó y no tiene la fecha impresa del diario)pero que sirve para ilustrar al lector sobre nuestra historia en común.El Juez de Paz es el mismo que años más tarde fundaría Maipú en terrenos, de El Vecino,anexados por decreto,para fundar el pueblo. Ya ven como nuestras raíces parten del mismo lugar. Un saludo de Amigos del Museo kakel Huincul de Maipú.

martes, 12 de febrero de 2008

Romance de Kakel Huinkul


I
Estaba el fiero Kaquel
alertas, y firmes los ojos;
de la laguna el espejo
brillaba su plata al sol,
y la lontananza inquieta
danzaba en sordo rumor.
¿Qué ruido extraño le tiene
al pampa el ojo avizor?
Duermen callados y quietos
los viejos talas del monte,
pereza que da el verano,
pereza, sueño y calor.
Bajo un cielo como un lampo
de luminoso rigor,
una bandada de garzas
hunde los aires, veloz;
y en el bajo pajonal
que a la loma borda y come,
se ha abierto paso el venado
que es ligero corredor.
El indio, al verlos, inquieto
a su pesar se tornó,
y su mirada se alarga
hacia un lugar allá al norte,
donde el polvo en densas nubes
está oscureciendo el sol.
Kaquel levanta la mano
y pasándola en el rostro
borra del fiero entrecejo
gruesas gotas de sudor.
Al aire blandió la lanza
girando a un golpe su potro,
y su estridente alarido
en el bajo resonó.
Llevaba como una flecha
del monte la dirección;
y sus ojos se saltaban
y le abrazaba el calor.
El monte ya puesto en guardia
sus mil lanzas asomó.

II
Caravanas de caballos,
fusiles, sables, galones
y chaquetas coloradas
que tiemblan con la emoción
del clarín que está a degüello
sonando con clara voz.
Dando frente a los soldados
Y derrochando valor,
La lira de altivos pampas
al galope se tendió.
Pronto a la llanura inmensa
sacudió claro temblor,
y ya en los sables desnudos
se fue enrojeciendo el sol.
Florecieron las tacuaras
en el sangriento vellón,
y cantándole a la muerte
la boleadora silbó.
Terribles se hunden las lanzas
- hay sables con más furor –
melancólico el clarín,
vibra tocando atención
y nuevamente a degüello
con más coraje y valor.
El aire se carga y tiene
en el pesado bochorno,
un tufo fuerte y muy acre
de polvo, sangre y sudor.
Es duro aquel entrevero,
sin más testigos que Dios;
la indiada con alaridos
se comunica rencor
cargando desesperada,
más el cristiano redobla
su empeño por la partida
y a los fieros pampas pone
con irresistible empuje
en derrota y dispersión.
Lanzan ayes los heridos,
la sangre en el suelo corre
y están rojizos los pastos,
la tierra, el aire y el sol.
La laguna se despierta
y el monte de la alta loma
ha visto llorar los talas
y está en grande confusión.
Las polvaredas se acercan
Y el monte es todo clamor.
Kaquel del rudo combate
Fue el último que escapó.

III
En el toldo de Kaquel
la blanca cautiva llora,
porque en su pecho se baten
la alegría y el dolor.
Diez años de toldería
que a su hogar la arrancó
el pampa que la hizo suya,
que así es la ley del malón.
Amante sin nunca amar,
Sufrida, porque sufrió,
La libertad ahora viene
Más nunca vendrá el honor.
Estos pensamientos daban
a la cautiva aflicción,
cuando de un salto a su lado
Kaquel allí desmontó;
los ojos tenía bajos
y le temblaba la voz,
que a los que tanto lloraba
así, sin tardar le habló:
- Cristianos todo ganando,
indio perdiendo, peor…
mujer que ahora tiene y quiere
también – y el pampa calló
y ella, en sus ojos al ver
valiente resignación,
secó su llanto y al punto
con esto le contestó:
- Mis hijos son los tuyos
y tú que eres mi señor,
tendrán entre los cristianos
mi leal ternura y amor.
Yo rogaré ante los míos
que os reciban con razón
de ser leal y valiente…
Mas el pampa replicó
alzando grave ademán:
_ Kaquel no quiere favor,
los huincas valientes, sí
pero a mí nadie mandó.
Y rápido a la cautiva
sobre su caballo alzó,
que era huir con los dispersos
al parecer su intención.
Sorprendida ella: Mis hijos!...
con grande furor gritó.
En ese momento entraba
al monte la expedición
y al verlos un miliciano
con su fusil disparó.
La bala partió certera,
su brazo el indio aflojó
y rodando por el suelo
no tuvo un ¡Ay! de dolor.
La cautiva lanzó un grito
que desplomó su razón
y con la lanza del muerto
el pecho se atravesó.
Se llegaron los soldados
y hasta hubo investigación,
más la muerte de la blanca
cubrió por siempre su honor.
Allí en Kaquel la columna
desprendió una guarnición,
se pobló luego el paraje
y más de un siglo pasó;
un siglo sin una noche
de triste recordación,
noche que fue de venganza,
de sangre y desolación…
¡Ay si pudieran contarla!
Más nadie sobrevivió.


Autor Augusto José Bialade

Colaboración de http://ladoblede.com.ar/ "Amigos del Museo Kakel Huinkul Maipu Prov. de Buenos Aires"

sábado, 9 de febrero de 2008

Carlos Gardel


*Fuente

"Boletín electrónico de información, investigación y actualidad de la Asociación Amigos del Museo Kakel Huincul"

http://www.ladobled.com.ar/boletinesanteriores/enero.07.doc#María

En la foto Gardel… y una foto siempre trae una historia. La que recuerdo no pertenece a la foto pero...
Los invito que escuchemos a Carlos Gardel cantar "La Tropilla" letra de Santiago Rocca y Música de Mario Pardo.



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Mi padre conoció al autor de la música, y es ésta la “resonancia” que me trae la foto que está frente a mí. Me la acercaron, hace unos días, los Amigos del Museo Kakel –por error, dicen- yo creo que fueron “las casualidades” para que yo recordara esto que ahora voy a contarles.
Como les digo, mi padre conoció Mario Pardo, fué en Lomas de Zamora , con él perfeccionó sus conocimientos de Guitarra, que siempre fueron "de oído", y hasta lo acompanó a Montevideo; juntos anduvieron noches de bohemia en el Uruguay natal de Don Mario Pardo. En 1984 lo visitó en Burzaco, y al regresar me contó que quince días antes de su visita "Don Mario había cumplido 97 años y que entre las muchas cosas que había recordado, aquella tarde, le habría dicho que no podía imaginar a “Carlos cantando sin guitarras”.
Mi Papá no conoció personalmente a Gardel pero sí, a uno de los autores de "La Tropilla" que Gardel interpreta como nadie, “Gardel no sólo canta, Gardel interpreta, pinta con los colores de su voz” decía "Madrid viejo" mostrando su admiración por el Zorzal Criollo.
Las décimas que siguen las escribió mi padre para homenajear a Don Santiago Rocca, un día se los dió a un amigo... otro día escuchó que alguien en rueda de fogón las cantaba sin aclarar quien era el autor. Fue entonces, que aconsejado por el "gran número de las excepciones que acompañaron su vida" redactó una carta para los hijos de Santiago Rocca; la otra carta llegó que desde “San Antonio” Partido de Pila, para agradecele. (clicleando sobre ambas imágenes podrán leerlas)
Aquí se las dejo, confirmando que mi padre es el autor indiscutido de las décimas… y que Gardel, cada día canta mejor!

A Don Santiago Rocca

Una "Tropilla" entablada
anda en busca de querencia,
su dueño dejó una ausencia
que está en la pampa clavada,
se fue arreando en la bajada
al grito de ¡Juera Guay!
una tropa como no hay
ni habrá jamás otra igual.
hablo de Don Santiago Rocca
que fuera un Gaucho de Ley.
Se fue llevando a lo pagos
de dónde ya no se vuelve,
la dignidad con que siempre
anduvo por estos lados,
de sombrero requintado
revoleando el poncho pampa
el lazo arrollado al anca
del último que montaba
un moro que galopaba
como pidiendo distancias.
Desde todos los rincones
de la llanura pampeana,
aquel resero se alzaba
con su tropa de emociones,
cifras, gatos, pericones
estilos, triunfos, milongas
y desde el día en que sombra
se hizo pa' entrar al silencio
lo llora en la rama el viento
y hasta en su silbo lo nombra.
Ahora andará Don Santiago
por los campos del Señor
cantando a la tradición
como lo hizo en estos pagos
sobre un "Pegaso" montado
sin errar ninguna huella
buscando entre todas ellas
como caballero andante
armar p´hechar por delante
una tropilla de estrellas.
Leonardo B. Madrid
1975

viernes, 8 de febrero de 2008

Las fotos de Laura Tredenti

Las fotos, que están viendo las envía una "Guidense por resulta". Su nombre: Laura Tredenti, sobrina nieta de una Maipuense.
-¿Cómo es esto?
- Ofelia Barrios de Vera, de ella hablamos es oriunda de Maipú, pero un día llegó a Guido a trabajar en la Oficina de Rentas y… Continuará
será Laura, quien nos contará esta y otras muchas historia, yo, nada más, las voy a acomodar en las estanterías de este, nuestro almacén, que a juzgar por lo que viene comienza a derramar memoria.


Nevada en Guido julio de 1955 en el centro de la foto Obdulio Vera (tío abuelo de Laura) a su derecha de traje oscuro, Ramoncito Rojas.


Inundaciones de 1940 la Esquina de Bazzigalupi dice Laura y yo acepto



Inundaciones de 1940. Esta foto, está tomada por un Profesional de la fotografía el Sr. Aphat.

Ya ven, "a causa de Rentas" una Maipuense llegó a General Guido, se casó con un Guidense y "de resultas" Laura Tredenti.

¡Gracias Laura, gracias por sumarte, gracias por estar allí, gracias por compartir!

jueves, 7 de febrero de 2008

Milonga de dos amigos que demostraron ser gauchos

Compartimos esta Milonga con nuestros vecinos los "Amigos del Museo Kakel Huincul"(curadores de la foto que vemos) y le damos así la bienvenida al Blog Maipuense.

Estos versos de Justo P Saenz están dedicados al Dr Sbarra y al Escribano Olano, dos amigos suyos, que en 1959 llevaron a cabo un viaje a caballo desde La Plata al "corazón de los pagos de El Vecino" "para darle una sorpresa a Justo de aparecernos en "La Protección" haciendo el viaje por el viejo camino de Ranchos a Ayacucho con tropilla por delante..."
Emulando aquel que en 1847 había realizado un inglés llamado Willian Mc Cann.
" Yo poseía -cuenta Olano a Moncaut- una tropillita compuesta por un gateado (El Gato), un gateado overo (El Chimango), un azulejo overo (El Cielito), un tobiano negro (El Gallito), un picaso overo (El Hormiga), un lobuno overo (El Chajá), un malacara pampa (ElGuri), y un zaino malacara (El Peligro), en total ocho caballos entablados con una yegua madrina de pelo gateado con las crines ruanas...La Guaripola"... "fijamos como fecha de partida el 17 de noviembre de 1959..."

Texto y versos extraídos del libro Pampas y Estancias de Carlos Antonio Moncaut. Editorial El Aljibe City Bell año 1978



Nolo Sbarra; Lito Olano;
el campo os rinde homenaje
y quiere que de este viaje
quede un recuerdo galano.
Nadie dirá de que en vano
habeís mostrado la entraña
porque yo he de darme maña
para hablar de una excursión
que, de todo corazón
la considero una hazaña.
¡Grite el Chajá vigilante!
¡lancen su alerta los Teros!
¡qué vienen dos caballeros
¡la tropilla por delante…!
¡Salúdelos el juncal
inclinándose a su paso!
y en un susurrante abrazo
estréchelos el pajal
¡Que los platee la luna
y el rocío los bautice,
y que al cruzarla se erice
el cristal de la laguna.
¡Alce el vuelo el mirasol
dándoles la bienvenida!
y la perdiz, escondida
les cante al salir el sol.
Que la menta su fragancia
les mande en calida oleada
y el tropel de una manada
suene aplauso en la distancia.
¿Muéstrenle los calzoncillos
Los ñanduces gambeteando!
y háganle rueda, rumiando,
¡las vacas y los novillos!
¡Ábranse los nubarrones
que tapan el firmamento
y anuncie su arribo el viento
zumbando en los cañadones!...
Bien montados; primavera;
llanura verde y tendida.
¿puede darse en esta vida
conjunción más lisonjera?
El ¡pacatá! del galope
los espíritus renueva
y el pensamiento se eleva
al más exaltado tope.
Con los caballos en fila
Cruzaron por “El Venado”…
abajo: el Río Salado
al frente: el Partido e’pila
Y su alegría no es poca
cuando allá en el horizonte
divisan clarito el monte
de “San Antonio” de Rocca.
Otra vez sobre la huella
va la madrina gateada…
de nuevo la caballada
trota afanosa tras ella.
Hay un tobiano, un picaso,
dos gateados y un overo
y un malacara estrellero
ligero como balazo.
Bien gordos están los pingos
más, no se puede pedir…
y en lo que toca elegir
difícil hacer distingos!
De pronto se despatarra
volcándose por entero
aquel gateadito overo
que monta Noel Sbarra.
Por suerte, nada ocurrió
y aunque no “salio parado”
el hombre muy bien librado,
de aquel trance resultó.
Ya llegan al Camarones
no sin bastante trabajo
por que marchan viento abajo
y hay jejenes a montones
En casa de Bolontrade
consiguen darse un descanso
y comerse un rico ganso
que a tomar vino persuade.
Ese sol está que tuesta
pero siguen la porfía…
y al rancho de Echeverría
arriban a media siesta.
Gauchos a carta cabal
los Echeverría son.
ambos puro corazón
y trato amable y cordial
De allí al Puente del Ochenta
sobre el mismo Canal Nueve,
el galope les fue leve
según Olano me cuenta
Ese pago es “El Sartén”
hoy estancia de Fernández
próximo a lagunas grandes
del mismo nombre también.
Muy mentada pulpería
aquella de “El Sartén” era
y posta de la galera
que de Dolores salía.
Quieren hacerlos quedar
allí, pues con gran razón
piensan que a “La Protección”
con luz no van a llegar
Pero ellos, ¡cabeza dura!
al rato nomás montaron
y al galope continuaron
su viaje por la llanura.
Y otra vez los cañadones
puro junco y barro blanco
los fuerzan a andar al tranco
recogiendo los talones.
En el rancho de Ceballos
cerca de una mostacilla,
detienen a la tropilla
para mudar de caballos
Nolo agarra un tobianito
para parar muy mañero
Y en un lindo azulejo overo
ensilla enseguida Lito.
Crecido, según se ve
un arroyo se desliza
pero sin ninguna prisa
lo cruzan a volapié.
Llegaron a “Sermón Chico”
con el sol muy bajo ya
mientras la tropilla va
abriéndose en abanico.
Les falta aun una legua
para entrar en “La Esperanza”
y a fin de andar sin tardanza
toman del tiro la yegua.
Cerró la noche y los dos
rumbeadores sin abuela
¡se encuentran frente a la escuela
como por gracia de Dios!
A lo lejos ladra un perro…
se ve el farol de una casa
y siempre al trote acompasa
el tañido del cencerro.
¡Cuándo llegaremos! Clama
Noel un poco cansado…
¡nos tenemos bien ganado
baño, cena y buena cama!
Mas no le contesta Lito
que ya dio con la tranquera
cantando una chacarera,
un triunfo o un estilito.
A camino Real bien ancho
cayeron por fin los dos
saludando en alta voz
a Borges que está en su rancho
Y tras un galope breve
y con no escasa emoción
llegan a “La Protección”
a punto de dar las nueve.
Mucho amigos he sentido
no haber estado yo allí
pero un compromiso aquí
me tenía retenido…
¡Que alegrón hubiera sido
recibirlos en la estancia!
y obrando bajo la instancia
de un afecto muy sincero
charlar los tres el día entero
sin la menor discrepancia.
y a puestos en ese tren,
y a puro asado y guitarra,
don Olano y don Sbarra
lo hubieran pasado bien.
En fin, amigos, ya ven…
ésa era mi intención.
espero que otra ocasión
vuelva a guiarlos al camino
al Partido del Vecino
Estancia “La Protección”
Justo P. Saenz (h) 12/12/1959

miércoles, 6 de febrero de 2008

Herencia de las abuelas

Las fotos, todas Patrimonio de fe de Abuelas Guidenses, los versos pertenecen a nuestra colaboradora y amiga, oriunda de General Lavalle, Norma Montenegro




El regalo de mi abuela

En las notas escritas en su diario
perdura su recuerdo en forma plena
y la evoco rezando la novena
con las cuentas sagradas del rosario.

En mis manos está el devocionario
que mi tardía fe recién estrena
cumpliendo su deseo. Y siento pena
por que añoro su amor tan necesario.

Deshojando los días sutilmente
presiento que me guía su sonrisa
y al notar que la vida marcha a prisa

la concibo de un modo diferente.
Su anhelo tuvo digno corolario;
también tengo en mis manos...su rosario.

Norma Ester Montenegro

lunes, 4 de febrero de 2008

"Convecinos"

Cuando abrimos La Gallineta la idea era archivar fotos, recuerdos anécdotas de nuestro pueblo General Guido pero sucedió que con el correr de los días se fueron sumando amigos “convecinos” y rápidamente les hicimos un lugarcito, así acercamos a Norma Ester Montenegro, invitándolos a que conozcan su trabajo, la enlazamos permanentemente.

Los amigos del Museo Kakel Huinkul de nuestra vecina Maipú llegaron para quedarse con el Boletín, hoy Febrero 2008, y en sus interesantes notas han tenido la gentileza de publicar uno de mis tantos recuerdos ¡Gracias vecinos!

Ahora les dejo a Griselda Garcia Cuerva, ya la han leído en La Matera donde colabora seguido, esta vecina de Dolores que llegó a nosotros de la mano de otro Dolorense colaborador de estos espacios, Diego Sachella; Griselda no tiene página pero, seguramente pronto la tendrá mientras tanto aquí les dejo estos, sus


Recuerdos


Es una tarde gris
pero bañada en luz
con hermosos recuerdos
que acarician mi alma.
Miro fijamente el cielo
y viajo en una nube
donde la voz de mi abuela
es un dulce canto.
Sonrío con mis primas
en un rincón del patio
cuando las miradas cómplices
revelan nuestros secretos.
Alrededor de una enredadera
nos encontramos con un hada
que promete llevarnos
a un paraíso soñado.
Una fina llovizna cae
empapando el jardín
pero las ilusiones abren
las puertas del sol.
Algunos pétalos de rosas
se dispersan con el viento
y brillan las utopías
en nuestro juego infantil.

María Griselda García Cuerva

viernes, 1 de febrero de 2008

Cuando las palabras se vuelven imágenes

Y mientras esperamos a los Guidenses, (están sin Internet) les propongo conocer a nuestra querida Norma Ester Montenegro.
Saben, muchos me han escrito después de escuchar en la encantadora voz de Celia Saia, la hermosa letra “Cercos de Madreselvas” todos me comentaron más o menos lo mismo, todos, sin excepción, utilizaron la palabra "emoción" para describir lo que sintieron frente esas las imágenes que volvían en el tiempo.

Aquí les dejo otro texto para ver...por que lo que Norma escribe, se ve, se huele, se oye, y termina enredándose en el corazón como "las serpentinas del corso de la Mitre"



Las campanas de mi pueblo

De mi pueblo recuerdo las campanas
que Manuco tocaba diligente
anunciando las misas diariamente
con un dejo de honor. Y son mis ganas
de volver a escuchar esos sonidos

que me instan a pensar que tal vez luego
del pasado retornen con mi ruego
y en mi alma permanezcan detenidos.
La iglesia con la imagen venerada

de la virgen oidora de plegarias,
fueron en mi niñez destinatarias
del sentir de mi fe consolidada.

El tiempo transcurrió y aunque lejanas
en mi mente resuenan las campanas.

©Norma Ester Montenegro

Iglesia Nuestra Señora de la Merced

General Lavalle Prov. de Buenos Aires

“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).