miércoles, 31 de marzo de 2010

Historias de archivo

La primera calesita del zoológico porteño gira en Ayacucho

Hace 13 años la compró el Club de Leones. Su venta apareció en un aviso clasificado de La Nación y la comisión directiva se mostró interesada. Fue adquirida en 19.000 dólares.La condición era que no saliera del país.
Información General Diario La Nación. Crónicas del país.Lunes 21 de mayo de 2001.Por Oscar Balmaceda

AYACUCHO.- Un aviso clasificado llevó el primer carrusel argentino del Jardín Zoológico de Buenos Aires a esta ciudad. Fue hace 23 años y, más allá de algún temporal o de los videojuegos espaciales, sigue girando cargado de niños, al ritmo de las melodías que surgen de un mítico organito La Salvia.
La calesita, como la llaman todos en esta tranquila localidad situada 350 kilómetros al sudeste de Buenos Aires, está en el predio que posee la filial del Club de Leones, precisamente la entidad que la compró al hombre que la explotaba en el zoológico porteño.
"En 1978, decidimos construir un pequeño parque infantil y la comisión directiva envió a Buenos Aires al entonces presidente, Carlos Miramont, "a mirar" y, si estaba a tiro, adquirir allí un carrusel para completar nuestro proyecto", explica el titular del Club, Juan Valentín Garay.
"Hubo mucha suerte -añade-, pues apenas llegó descubrió un aviso clasificado en La Nación en el que se ofrecía en venta la vieja calesita del Zoológico. No lo podía creer."
Las negociaciones fueron muy breves y la misión logró un rápido acuerdo con el dueño del carrusel. "Omar Lema nos lo vendió en 19.000 dólares con dos únicas condiciones: no sacarlo del país y mantenerlo en buen estado y funcionando", dice Garay.
Así, el primer carrusel argentino dejó su bullicioso y multitudinario entorno para hacer pie en esta localidad de la depresión del Salado, donde, por lo visto, aquellas promesas se han cumplido al pie de la letra.
El turco de la batuta
Para conseguir la suma pretendida por Lema y sufragar los gastos de desarme, traslado y restauración del carrusel, el Club de Leones pidió ayuda al pueblo de Ayacucho. "Se hizo una gran colecta: entre todos juntamos la plata y empresarios locales cedieron varios operarios y un camión para traerlo a nuestra ciudad", recuerda Garay.
"Al principio, lo instalamos en la Sociedad Rural y allí se le hizo la primera restauración: habían pasado más de 30 años sin que lo tocaran", dijo.
Fue construido en 1943 por la firma rosarina Sequalino Hermanos, que operaba por encargo de la empresa Carruseles Ultramodernos Argentinos La Salvia (CUMA). Los paneles tienen tallas en relieve realizadas por el artista Antonio Rispoli, que se inspiró en las ilustraciones infantiles del dibujante Rodolfo Dan.
Esas imágenes reproducen las principales escenas del cuento "Los tres chanchitos" y emocionantes pasajes circenses.
Sobre el piso se descubren autitos, aviones con una sola hélice y varios tríos de caballitos y de leones que suben y bajan cuando el carrusel gira, con lo que se marca la principal diferencia con las calesitas, en las que esos componentes son estáticos.
Con todo, la estrella sigue siendo el organito motorizado La Salvia, que, a despecho de los discos láser o de los cassettes, es el único que toca la música. Fue construido por los hermanos Pascual y Vicente La Salvia, fundadores de CUMA, y posee 48 teclas y 180 tubos. Sobre la bandeja hay tres muñecos de unos 45 centímetros de altura, vestidos a la usanza turca de antaño. El del medio, un adusto director, mueve la batuta con calculado entusiasmo al compás de la música, sin que se conmueva el fez que luce en la cabeza.
A ambos lados lo acompañan dos modestos servidores de turbante y ropajes sencillos. Uno agita una campana. El otro aporrea un triángulo."A este se lo robaron hace unos años, pero apareció en las afueras del pueblo, tirado en una zanja", apunta Garay.
Visitantes nostálgicos
Aunque ahora luce como nuevo, el carrusel pasó momentos difíciles. "En el 80 vino un temporal y lo dejó muy maltrecho: hubo que restaurarlo", dice Juan Salagoity, secretario del Club.
De la faena se ocuparon varias damas de Ayacucho bajo la guía de un artista llegado de Mar del Plata. "Fueron dos años de trabajo muy duro, pero valió la pena. Sólo nos queda mejorar la cenefa, que está bastante oxidada", señala Susana de Miramont, una de las pintoras convocadas.
Hace tres años, otra desgracia sacudió a la ciudad y al carrusel. Murió Carmelo Cipolla, el calesitero, que lo manejó durante 19 años. El hombre, jubilado del Ferrocarril Roca, dejó los mandos del tren para vivir por y para el carrusel, y los niños que lo visitaban. En un poema dejó grabada para siempre esa pasión: "... este carrusel está contento, y don Carmelo también lo está, viendo llegar a los chicos, del brazo de la abuela, y de papá y mamá". Hoy lo reemplaza María Ester, heredera del amor que el inolvidable Carmelo tenía por la calesita, como la llamaba.
Un sentimiento que se transforma en emoción cuando gente mayor se acerca para contarle que, de chicos, treparon a esos caballitos y leones en el viejo zoológico porteño. "Vienen de todos lados. A veces con hijos o nietos, para mostrarles la calesita de su infancia", dice la señora.
Por lo visto, la nostalgia no sabe de distancias cuando vuelan los viejos sones del organito La Salvia, desde el corazón del primer carrusel argentino.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=306675

viernes, 26 de marzo de 2010

27 y 28 de Marzo

LOS ESPERAMOS A TODOS!!!

María Marta Vargas

Dirección De Cultura

Gral. Guido

PROGRAMA DE ACTOS POR EL 127 ANIVERSARIO DE NUESTRO PUEBLO:

SÁBADO 27:

Museo Municipal “Del Vecino”:

13hs: Maratón Comunitaria

Entrega de premios

17hs: Inauguración Muestra Fotográfica “Abuelas de Plaza de Mayo”

Entrega de reconocimiento a personas mayores de la comunidad

Inauguración muestras alusivas en las distintas Salas del Museo:

Esteban Lazo (Mar del Plata) artista plástico

Caballo Criollo (Gral. Guido)

Comparsas Ara berá y Copalex

17:30hs: Entrega reconocimiento vecinos ancianos de la comunidad.

18hs: Presentación de Alfredo Pedrós, historiador.

19hs: Festival de Hip Hop, a cargo del MP 3, Grupo Barrio Padre Mujica de la ciudad de Buenos Aires: banda, improvisaciones, grupos de baile

20hs: Presentación de Grupo Vocal “CANTARES” de la ciudad de Dolores.

DOMINGO 28:

Plaza San Martín:

10hs: Tedeum en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced con la presentación del “Coral Carmina”

11hs: Acto Oficial en Plaza San Martín

11:30hs: Desfile cívico institucional con la presentación de la Banda Militar

13hs: Almuerzo Oficial en Centro Recreativo Cultura

Museo Municipal “Del Vecino”:

15hs: Muestra Regional de Artesanos (invitados todos los artesanos de la Región Cultural del Sudeste)

17hs: Ballet GUARDA PAMPA, de la ciudad de Dolores

18hs: CORAL CARMINA, de la ciudad de Mar del Plata

19hs: TANGO FURIA; de la ciudad de Mar del Plata

20hs: LAS VOCES DEL ESTE, de la ciudad de Dolores

martes, 23 de marzo de 2010

Alcanzaba con hojear


Estos libritos y fascículos llegaban a la puerta de nuestra casa, en la canasta que colgaba de manubrio de la bicicleta del diariero. El Pibe o el Negro, dependía de quien lo nombrara, puntualmente nos acercaba los cuadernillos de Centro Editor de América Latina, el sello que fundara Boris Spivacow. La historia documental del siglo XX SIGLOMUNDO con las voces de los Estadistas, la música de Debussy, pinturas de Monet, Renoir, Gauguin, Van Gogh… El origen del movimiento obrero, La iglesia y la cuestión social, La literatura en el umbral del siglo por nombrar algunas de esas entregas que nos movían a pensar.

Alcanzaba con hojear para entusiasmarnos con su lectura.

Un millón y medio de estos textos ardieron en un baldío de Sarandí en 1978 el fuego no alcanzo a nuestra memoria pero como lo expresara Aníbal Ford “Esa hoguera de libros argentinos provocó un vacío, un hueco, en la transmisión y en la construcción cultural que todavía no ha sido reparado”.


domingo, 14 de marzo de 2010

“La infancia es un privilegio de la vejez”

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“La infancia es un privilegio de la vejez.
No sé por qué la recuerdo actualmente con más claridad que nunca”
Mario Benedetti
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Sabía que la pregunta la encontraba en ese libro de tapas duras y hojas amarillentas que ya era viejo entonces. Me entristecía pero, en las interminables siestas de verano era yo quien buscaba la página con el relato dónde existía la pregunta que me desolaba y tía María quien la leía en voz alta, haciendo la pregunta: ¿Dónde estás Mariquita? ¡Vuélvete! El Salón de Madame de Mandeville era el titulo de aquella lectura. Y en la voz de tía María aparecían los sonidos de salón. La distinción y desenvoltura de la dueña de casa se entreveraba con los cuchicheos y las exclamaciones. Hasta podía ver el sonrojo de las damitas oculto tras los abanicos. Tía leía y mi imaginación volaba.
Demorada en esos dibujos desleídos. Me descubría en el amplio salón con cortinajes de brocado amarillo. El Clavicordio. Las velas, de los candelabros, encendidas dibujando sombras chinescas en las paredes mientras las parejas bailaban el minué. Otras veces espiaba la tertulia através de los postigos abiertos de las altas ventanas de la casona de Mariquita Sánchez.
La casona quedaba en la actual calle Florida. Mariquita siendo una jovencita se casa con su primo Martín Thompson. Enviudó muy joven. Thompson murió en el barco que lo regresaba de una misión en los Estados Unidos. Pobrecita Mariquita quedó con sus hijas pequeñas. Fue entonces cuando se casó con ese francés de apellido Mandeville del que se decía se habría separado tiempo después del nacimiento de su hijo Juan. Dicen que no era muy bonita pero sobresalía por su inteligencia, hablaba idiomas, cultivaba el canto y era hábil en el clave y el arpa…
Aprendía jugando con tía María. Una tarde nos convertíamos en las Comadres de Wilson, y nuestro palacio quedaba en Valentín Alsina. Plagiábamos a Las alegres comadres de Windsor, de William Shakespeare. Aprendí esa tarde que Wilson era el nombre de un frigorífico y que Shakespeare era un escritor inglés creador de El sueño de una noche de verano, Otelo y más, muchas obras más. Pero principalmente era el autor de Romeo y Julieta.
Ahora recuerdo cuando me negué a usar miriñaque en el acto escolar.
-En Buenos Aires de 1810 las mujeres no usaban miriñaque le dije a la maestra que preparaba el cuadro de minué.
-Un detalle sin importancia dijo y agrego, ¡Olvídate del minué! Vos vas a bailar el Pericón.
Creyó que me castigaba, estuve ahí nomás de decirle que en mayo de 1810 no se bailaba Pericón… pero en 1960, a las maestras se las obedecía. Haciendo mutis por el foro me sume a la concentración de patriotas que ensayaban el Pericón Nacional. Mamá y tía María confeccionaron mi vestido, el pañuelo me lo presto tía, con la acostumbrada advertencia: “Mira que va en comodato”. Yo estaba al tanto, eso indicaba que “tenía vueltita” cumplido el plazo debía que restituirlo a su legítimo dueño, ella.
Volviendo al libro de tapas duras y hojas amarillas. Tantas veces había visto el dibujo de las tertulias en casa de Mariquita que bien sabía que el miriñaque no se usaba.
Las mujeres lucían trajes, estilo imperio. Las inclemencias del tiempo las obligaban a arroparse en mantillas de seda, aunque más abrigaditos eran los pañolones de bayeta que usaban de entrecasa. Los vestidos se cosían en finas muselinas. Todo eso me lo había contado tía María y para mí era verdad. Esos lánguidos vestidos de muselina tan franceses y los abanicos que se abrían y cerraban en un eterno juego de seducción, me maravillaban.
Ahora me veo frente al espejo sujetando mis crenchas con esas peinetas pequeñas que me prestaba tía, mientras ella revolvía los cajones en busca de una enagua, que convertía en mi vestido estilo imperio al sujetarla marcando el talle con esa vieja corbata negra que los tíos ya no usaban. Mi abrigo no era de seda, era un camino de mesa blanco trabajado en ganchillo, que conservo todavía, junto con el abanico que -según tía- había pertenecido a algún antepasado.
Ahora despliego el abanico. Tía me llama
-¿Dónde estas Manuelita?
-Noooo Ma-ri-qui-ta digo separando las silabas
-No, no, no porfía tía, Manuelita será el nombre de tu personaje en la tertulia de hoy
-Pero ¿por qué? protesto
-Mira nenita, escúchame bien en minutos llegaran las chicas de Iribarne a tomar el té y cómo bien sabes Mariquita se llama una de ellas.
-y no queda para nada bien murmure.
-Justamente, vos lo has dicho, no queda para nada bien que lleguen Mariana y Mariquita Iribarne, y nosotras estemos en plena parodia y utilizando su nombre sin su permiso. Sé obediente.
Años de obediencia. Subordinada a las órdenes de tía fortalecía mi imaginación. Disfrutaba por igual recreando las tertulias en el salón de los Mandeville, escuchándola leer los poemas de Alfonsina, los cuentos de Quiroga o “Chico Carlo” de Juana de Ibarbouru… o interpretando a “las de Wilson”, o las Manuelitas. Paseando, colgada de su brazo por el interior del Cabildo, la Catedral de Buenos Aires, o contemplando desde Parque Lezama las cúpulas, azul turquesa, de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
“Tenemos que darle la razón a Shakespeare, la vida es un teatro y nosotros los comediantes”, afirmaba tía María mientras ubicaba la torta de manzana aún tibia sobre la mesa para acompañar el puntual, tecito de las cinco de la tarde que nos habían legado los ingleses alla lejos y hacía mucho tiempo
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¡Uhy, mi torta! Ya vuelvo
Les cuento que llegue a tiempo. Ahora dejé sobre la hornalla la pava con agua para hacerme el té y mientras espero estoy aquí para compartir la receta de la torta con ustedes. A esta delicia mi tía la llamaba Torta Pila, por que la fórmula se la había pasado su compueblana y amiga, la Pila Gallo.
Pelar y cortar en cubitos pequeños dos manzanas verdes empaparlas con el jugo de 1 limón y reservar Encender el horno. Colocar en la procesadora -hoy todo resulta fácil- 70 grs de manteca, una taza de azúcar y dos tazas de harina leudante opriman el botoncito y dejen que trabaje la tecnología hasta que puedan ver algo parecido a un arenado. Vuelquen ¾ parte de la preparación en el molde elegido, coloquen las manzanas y cúbranlas con el arenado restante. Mezclen dos huevos con una taza de leche, perfumen con esencia de vainilla y distribuyan por encima de la preparación. Desparramen una cucharada de azúcar con media de canela que previamente unieron en un recipiente y lleven al horno. ¿Tiempo de cocción? 35 /40’ Hasta que se dore. La pueden comer tibia o fría. Prueben agregar a las manzanas, pasas de uva, nueces picadas…pero mejor utilicen su imaginación. Eso sí, después me cuentan.


martes, 9 de marzo de 2010

La historia olvidada

Ayer, alguien (que lamentablemente no se identifico) dejo un link en mi casilla de correo, que me llevó a esta historia que comparto con todos ustedes

El Tercio de Gallegos.
A principios del siglo XIX, cuando la Ciudad de Buenos Aires fue invadida por tropas británicas, un grupo de gallegos crearon un regimiento, cuyo protagonismo excedió el plano de lo puramente militar, contribuyendo a la gestación de Argentina como nación. Sitio al margen inicia una serie de artículos dedicados a este tema que irá presentando en sucesivas entregas.
Por Pablo Rodríguez Leirado


Muy pocas veces en la historia una ciudad se enfrentó y derrotó con tal determinación a un ejército veterano y profesional para defender su propia cultura, su idioma y su libertad. Una vez que una sociedad pasa airosamente por esa experiencia tan dura difícilmente pueda volver a ser sumisa y aceptar ser menospreciada. Por lo menos por un par de generaciones.
Esta historia nace a partir de una institución concebida por uno de los pocos hombres que merece los apelativos de hacedor y padre intelectual de la Argentina como país: Manuel Belgrano.
continúa su lectura en: http://www.almargen.com.ar/sitio/seccion/historia/tercio2/index.html

lunes, 8 de marzo de 2010

De la Revista de los Amigos del Museo Kakel Huinkul

¿SERÁ LEYENDA? ¿SERÁ VERDAD?

Nos relata Estanislao Zeballos en su obra "Paine‚ y la Dinastía de los Zorros", que cierto día se encontró con un paisano, de Miraflores y ‚éste le comento que otro gaucho, el "Yo Tigre", de apellido Martínez -muy amigo de él- le transmitió un secreto en "Cabeza de Buey" y que este secreto, Zeballos, se lo comunicara a alguien de la familia Ramos Mexía, por si él llegaba a morir.-
La confidencia consistía en que antes de partir a la Revolución del 39, la llamada de "Los Libres del Sur", Francisco Ramos Mejía (h) había reunido en un cofre todas las alhajas y objetos de valor que poseía en el campo "Chacabuco", y confiándoselo a un intimo amigo le pidió que lo soterrase en algún lugar de la estancia y que solo ‚él lo debía saber. Por ser el "Yo Tigre", una persona de la absoluta confianza del amigo, fue llamado y con una pala contaron tantos pasos de la casa cavaron y enterraron el cofre. Y que le hace esta revelación por que, Ramos Mexía, el amigo intimo y el "Yo Tigre" han muerto. Y que el tesoro debe existir todavía en el monte de la estancia "Chacabuco".-
En la narración -Zeballos- continúa exponiendo sobre la personalidad de Ramos Mexía y dice:"Que Francisco Ramos Mexía era uno de los estancieros mas acaudalados del Sur de Buenos Aires y vivía con esplendo. Su estancia era un oasis de alegría y de confortable hospitalidad para sus amigos que eran jóvenes hacendados de la alta sociedad porteña. Tenia en ella hasta una confitería para honrar delicadamente a sus huéspedes, los cuales llamaban por eso a la estancia, en son de broma, la Confitería de Baldraco aludiendo a la que existía en Buenos Aires en la calle de la Victoria, entre Bolívar y Perú. Ramos era suntuoso en sus vestidos y aperos. Los juegos de brillantes, las espléndidas prendas de plata y oro, rebenques lujosamente adornados y otros objetos de fantasía que ostentaba a menudo eran de subido mérito y algunos, objetos de arte, pedidos directamente a Europa. . . "
Por el año 39 ya muerto su marido, Doña María Antonia Segurola, vuelta a casar con su cuñado Ildefonso, hizo que su hijos administrasen los campos del Sur, a Matías, le encomendó "Mari-Huincul", a Ezequiel, "Miraflores" y a Francisco, "Chacabuco".- Francisco tuvo un trágico final en Córdoba al ser degollado, a los 26 años, por el tuerto Barcena, borracho consuetudinario. Francisco era persona muy querida, y su muerte fue muy sentida en el ejército libertador.- Luego de la fracasada revolución de "Los Libres del Sur" muchos de los intervinientes se trasladaron a Montevideo y de ahí a Entre Ríos para incorporarse al ejército del Gral. Lavalle, a quién acompañaron en su campaña libertadora hasta ser derrotados en Quebracho Herrado (Córdoba), y mas tarde en Famaillá,
Después de Quebracho Herrado, Francisco fue detenido y encarcelado, en la ciudad de Córdoba y estando en prisión, el 31 de diciembre de 1840 una vez terminada la oración, es sacado de ella por el tuerto Barcena junto a Lázaro Bravo que también estaba detenido, y a una cuadra del Paseo Sobremonte frente al Colegio Santo Tomas fueron degollados por el borracho titulado Coronel.-Simultáneamente salían de una quinta cercana José Andrés San Millán y N. Peralta quienes corrieron la misma suerte tal vez por ser testigos del crimen. Al otro día aparecieron las 4 cabezas en un banco del Paseo Sobremonte por lo que cundió el terror en la ciudad de Córdoba.- Pero la tragedia no termina ahí, inmediatamente de haber cometido estos asesinatos, el homicida se presenta en la casa del Gobernador López donde se estaba celebrando un baile, -seguramente por ser fin de año- borracho, a los gritos y todo ensangrentado, diciendo que acababa de degollar a unos unitarios, lo que causó gran conmoción.-
En la casa se encontraba la mujer del Gdor. Delegado -Sr. Arredondo- y fuera de s ante la noticia, gritaba que habían matado a su marido, se golpeaba el rostro y se arrancaba los pelos, los amigos sabiendo donde se encontraba el Gobernador Delegado lo trajeron, y se lo presentaron, esta no lo reconoció, pues había enloquecidoVolviendo a la cuestión que nos ocupa debo rememorar conversaciones escuchadas en mi infancia.-
Era costumbre de mi abuelo paterno -Leonardo- reunirse con sus amigos en las ultimas horas del día, casi todos ellos de edad provecta y algunos mucho mayor que él, donde comentaban los hechos del día y de su pasado y recuerdo haber escuchado comentarios, sobre la existencia del tesoro y su búsqueda en la estancia "Chacabuco" con resultado negativo, no fue hallado y por esta circunstancia es que a un sector de ese campo se lo denomino "La Buscada". Nombre que aún perdura en la actual estancia.-
Zeballos no da fecha en su obra, de cuando tuvo conocimiento de lo transmitido por el paisano de Miraflores como tampoco cuando el "Yo Tigre" se lo reveló al paisano, pero tiene que haber sido antes de 1886 ya que "Paine y la dinastía de los Zorros" fue editada en esa fecha.
- Bibliografía: "Paine y la Dinastía de los zorros" (Estanislao Zeballos.- 1889) "Rosas y Lavalle" (1926) Julio Costa
OSCAR L. GUMA
Maipú, Febrero de 2010.
Fuente: Revista El Amigo Marzo 2010 http://www.naddeo.com.ar

sábado, 6 de marzo de 2010

Dama de la Noche

Dama de la noche la llamaba tía María. Y como tía era muy generosa a todos regalaba plantitas de esa planta madre que según ella crecía fácil y daba una flor preciosa. Yo nunca había visto la flor razón por la cual le creía a tía ¡la Flor de la Dama, es sublime pero solo dura una noche! Cuando cursaba el primer año de la secundaria la profesora de botánica (este detalle habla de mi edad) pidió que llevásemos una planta de nuestra casa, que considérasenos “especial”. Para la clase, yo lleve una de las Damas que tía colocaba en latitas de duraznos.

-Esta es una cactácea dijo la profe levantándola para que toda la clase pudiera apreciarla, fue hasta el pizarrón y escribio Epiphyllun, este es su nombre, su floración sólo puede apreciarse una sola noche. Suelen pasar años sin florecer, agregó, pero cuando lo hacen el espectáculo es deslumbrante. Siguió hablando sobre el cuidado que debíamos tener con la Jacobina, que había llevado otra de mis compañeras, sobre todo en invierno, nos contó que la Jacobina o justicia florecía a finales del verano, explico la floración en espiga y pasó a las epifitas cuando se encontró con el Clavel del Aire. Al finalizar la clase me llamó y me dijo – Para cuidar el Epiphyllun no deje (nos trataba de usted) que le dé sol directo, no lo moje en invierno pero lo más importante cuide que la planta pueda ver la luna en las noches de verano, si hace todo eso tendrá Epi por años.

No dude un segundo, le había gustado mi planta especial…se la regalo profesora dije, mi tía las hace.

-Las cultiva, me corrigió. Eso, las cultiva, tiene un montón de tarritos como este. La profesora me agradeció y marchó con su Epiphyllun.

Por la tarde cuando tía María llego a casa le dí clase de botánica. En un papelito ella “apuntó” - como le gustaba decir- el nombre científico de la Dama, sus cuidados y todos los etcéteras. A partir de entonces, cuando las regalaba, sabía que obsequiaba algo para siempre, porque si uno atendía los consejos de la profesora de botánica la plantita crecería y se reproduciría.

-¿Y con la plantita que hiciste? Preguntó tía.

- Se la regale a la profesora.

- Muy bien hecho, hay que compartir.

Ninguna vez (en vida de tía María) pude ver esas flores abiertas, siempre pasaba algo, advertía los capullos pero cuando llegaba el momento la Dama de la Noche había pasado dejando su tenue fragancia.

Desde hace varios años, heredé la planta madre, la tengo a la vista y algún hijuelo en maceta. Su último domicilio es un rincón del jardín donde recibe el sol de la mañana y la planta de paraíso le da sombra al medio día, parece que el sector le gusta porque no para de dar flores. Por las noches puedo verlas desde la ventana, desplegarse a la luz de la luna. Son realmente espléndidas. Aquí está la prueba. Esta es la flor del Epi de tía, que deslumbra todavía.

jueves, 4 de marzo de 2010

Ecos de lejos


"Ecos do alén" (Ecos de lejos) es el titulo de una bellísima canción de “luar na lubre” un conjunto de música gallega.

Jamás puse un pie en la Praza do Obradoiro, ni traspuse la puerta de la Catedral de Santiago. No peregrine en Xacobeo, No asisti al sobrevuelo del Botafumeiro de Compostela. No conozco la Ciudad de Oro, no he cruzado puente romano alguno, ni mojado mis pies en las aguas del Miño. No he observado el mar desde Finisterre. No he contemplado cruceiros, ni he dejado atrás los hórreos de la aldea. No me he adentrado en la niebla… Nunca he estado en Galicia. Pero una melancolía recóndita se apodera de mi corazón cuando “escoito” la gaita y mis pies se mueven solos cuando suena una muñeira.

Nunca he estado en Galicia pero vaya una a saber que conjuros me llevan en “soños” hasta allí.

Mientras escucho a Luar Na Lubre, transcribo dos viejas recetas de la cocina Gallega.

Esa “cociña” impregno mi infancia con sus olores y sabores. Grelos, nabizas, unto. Almendras, canela. Las castañas asadas, se me antojan todavía. Filloas o freixos o las tortillitas de papa que hacía la abuela, con pocos ingredientes y tanto sabor.

Papas, cebolla, huevos, sal, aceite para freír. Rallaba las papas sobre un repasador (bien limpito) para escurrir el líquido que siempre descargaban. Mezclaba los huevos, la cebolla picadita, condimentaba con sal, agregaba las papas ralladas, dejaba descansar unos minutos. En ese tiempo lavaba el repasador y lo colgaba en la ventana mientras canturreaba en la lengua de sus padres o repasaba los versos de Rosalía de Castro o aquellos que el granadino Federico Garcia Lorca le regalara a Galicia “Bos aires ten unha gaita /sobre do Río da Prata /que a toca o vento do norde / coa súa gris boca mollada”. Recién entonces, comenzaba a freír en la sartén previamente calentada con un chorrito de aceite de oliva (mi abuela usaba oliva, yo también) Colocaba en el centro de la sartén una buena cucharada de la preparación y la aplastaba con la misma cuchara dejándola lo más finita posible. Cocinaba hasta dorar, daba la vuelta, otra doradita y listo!!! Al plato. Si hay papas, hay comida decía la abuela. Las papas nunca faltan en casa.

Las filloas o freixos son panqueques, finitos los primeros, un poco más gruesos los otros, salados o dulces, son típicos de Galicia. Representativos como el pulpo, o la empanada gallega o las “Orellas”. Aquí va la receta de las Orellas (Orejas)

Preparar una masa con 500 grs. de harina común, una cucharadita de polvo royal, una cucharadita de canela en polvo, una pizca de sal, la ralladura de un limón, 100 grs de azúcar, 100 grs. de manteca, 5 huevos, un vaso de leche tibia y una copita de anís. Cuando la masa se despega de las manos la dejamos descansar una hora tapada con un repasador. En el mientras tanto ordenamos la cocina y preparamos la sartén donde las vamos a freír con un buen aceite. Cumplido el tiempo de reposo cortamos pedacitos de masa, estiramos con palote, deben quedar lo mas finitos posibles para llevarlos a freír. Una vez doraditos, los escurrimos en papel absorbente. Antes de trasladar las Orellas a la mesa dejamos caer sobre ellas una lluvia de azúcar impalpable. Las acompañamos con café, chocolate, té o un rico mate. Y que aproveche!

“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).