jueves, 31 de diciembre de 2009

Es mi deseo que 2010 sea el año del diálogo y el reencuentro


Todos andan buscando, Sancho, una paloma por el mundo y nadie la encuentra.

-Pero, que paloma es la que buscan?

-Es una paloma blanca que lleva en el pico el último rayo amoroso de luz que queda ya sobre la tierra.

-Como la golondrina de Tristán.

-Eso, como la golondrina de Tristán. Bien te acuerdas, Sancho.

Aquel cabello dorado de Isolda que dejo caer la golondrina sobre el hombro cansado del Rey era el rayo de amor que andaba buscando el hombre sobre la tierra,

pero no es esto...hay otra definición;

te lo explicaré mejor:

esa paloma que andan buscando

es aquella que una vez se le posó en la cabeza

a un pobre Nazareno en el Jordán;

aquello sí fue un buen juego de prestidigitación:

un hombre sencillo entra a bañarse en el Jordán.

se le posa una paloma blanca sobre la cabeza

y sale de las aguas

convertido en el hijo de la Luz

en el hijo de Dios

en el hijo del Hombre

Y aquel juego se hizo sin trucos y sin trampas

por eso fue un gran milagro.

¡El Gran Milagro del Mundo!

Desde entonces

el hombre vale más...

Y desde entonces todos andan buscando esa paloma

para que se haga otra vez el Milagro...

¡Y el Hombre valga más!


DIÁLOGO PERDIDO (Entre Don Quijote y Sancho)
León Felipe 1889-1968
Poeta español


lunes, 14 de diciembre de 2009

"Los fantasmas de Banfield"

Caminan por la avenida Maipú… Así comienza esa contratapa de Critica de la Argentina Anoche Los fantasmas de Banfield de Daniel Capalbo, los míos y no tengo dudas que muchos otros se dieron cita en el Florencio Sola. Se mezclaron con los “campeones morales del 51”. Algunos se prendieron del alambrado, otros ocuparon sus plateas. Todos porfiaron hasta altas horas en las esquinas… y todavía andan con la sonrisa ancha, chiflando bajito ¡Soy de Banfield, soy de Banfield soy…!

domingo, 6 de diciembre de 2009

"Memorias del corazón"

UN ALTO EN LA HUELLA
Por Alfredo Pedrós

Era víspera de Navidad; yo viajaba en tren desde Buenos Aires a Maipú a pasar las fiestas; tenía previsto arribar al pueblo a eso del medio día; faltaba muy poco cuando el convoy empezó aminorar la marcha.
Pregunté al guarda que pasaba, me respondió que nos acercábamos al pueblo de General Guido donde íbamos a detenernos unos minutos para levantar pasajeros. Fue cuando tomé el equipaje y decidí bajar ahí, en ese pueblo que conocía y hacía mucho tiempo que no visitaba. Suelo tener estas actitudes afectivas.
Era un día caluroso, se notaba que hacía tiempo que no llovía por el lugar. El camino que unía la estación al centro del pueblo, nunca me resultó tan largo y penoso. De tierra floja y con un polvo de diez centímetros de espesor, avanzaba dificultosamente con una valija en una mano y el saco en la otra – si, de saco y corbata- , mientras cada paso que daba mis mocasines se hundían quemando mis pies y el sol taladraba mi cabeza sin poder evitarlo.
Crucé el puente sobre el arroyo totalmente evaporado, entré en el boulevard solitario y me dirigí rumbo a la farmacia del pueblo. Ahí estaba Juan, mi amigo de la infancia, hoy un reconocido medico en la zona de Quilmes. Fue una sorpresa y un momento tan grato que aún el tiempo no ha podido borrar.
La farmacia era la misma que tuviera el farmacéutico de apellido Franco, cuyo hijo Carlos fue mi compañero de la secundaria en Maipú, donde ambos nos recibimos de Bachiller. Casualmente yo conocí esa casa el día que hicimos una kermes en el club del pueblo para recaudar dinero con destino al viaje de egresados.
Recuerdo que en la esquina había un almacén de un tal Martínez, creo, que tenía una hija muy bonita. Juan me indicó que ahí paraba el autobús que me conduciría hasta mi destino. Por eso no me preocupé mucho por el tiempo. Y decidí quedarme un rato más, hasta las cinco de la tarde en que pasaba la “Costera Criolla”.
Tomamos unos mates y recordamos tiempos pasados. No podía olvidar que de chico mi papá me
llevaba a Guido en ocasión de levantar las muestras de agua, que se retiraban periódicamente del establecimiento de Obras Sanitarias de la Nación y trasladaban a Maipú para enviar por ferrocarril a la capital, junto con las de Labardén y Ayacucho.
Por aquel tiempo sobresalía del establecimiento de agua corriente, la inmensa torre-tanque blanca que se erguía hacia el cielo, el parque prolijamente atendido, lo mismo que la tapia y la vereda que contrastaban con las calles de tierra. Fines de la década del ´50, no existía más asfalto que el de la Ruta Nº 2, mejor dicho hormigón.
La plaza estaba cerrada con alambre de cuatro hilos y molinetes en las esquinas para evitar que algún caballo, vacuno u ovino suelto, pisara los canteros. A comienzos de la década del ´60 supe acompañar en muchas competencias a mi hermano, el ciclista Félix Pedrós, que supo tener buena reputación en la zona practicando dicho deporte. Un amigo de él era el bicicletero local De Filipi, creo que era su apellido, andaba siempre en una moto negra de marca “Gillera”.
Ya conté que el hijo del farmacéutico era mi compañero, pero también lo eran Alfredo Villar que su familia tenía el almacén de ramos generales en la esquina frente a la plaza y el boulevard, otros eran el “cabezón” Gallo; el flaco “Guevara”, hermano de Lucy que vivían en el barrio ferroviario cerca de la estación; y mi querido amigo Ramoncito Trullet, que me había invitado a su casa el día de la Kermes, y su mamá me agasajó con unas inolvidables y exquisitas milanesas con papas fritas, que ni mi vieja las hacía tan ricas.
Volviendo al principio, debo decir que me perdí el colectivo de las cinco, porque no entró, y entonces Juan me tranquilizó diciendo que “Poín”, el hijo del dueño de la farmacia que vivía en Maipú, tenía que venir esa tarde, como a las siete, para llevarse unas cosas; se lo había confirmado telefónicamente. Tenía un flamante y poderoso “Peugeot 404”, pensé: -llegamos en un cerrar y abrir de ojos-.
Si, “Poín” era un Rodríguez Canedo (conocido corredor de autos local), no levantó el pié del acelerador hasta que llegamos, pero habíamos salido de Guido pasada las diez, y era Nochebuena. Yo tuve que llegar a mi casa, darme una ducha, cambiarme, saludar a mi novia que hoy es mi esposa, y cumplir con mi familia. Llegue quince minutos antes del brindis. Y pensar que me sobraba el tiempo… ¡Qué Navidad Señor!
Diciembre de 2009

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Buenas Noticias!!!

Laguna del Mirador (La foto pertenece a J.E. Guebara)

Antaño conocida como Laguna del Carnero.
“Carnero era el lugar donde se arrojaban los cuerpos de los muertos cuando por ser muchos no se les podía dar sepultura”
El nombre se perdió en el tiempo… para todos hoy es La Laguna del Mirador
la buena noticia “ proyectan forestar sus márgenes”
La noticia puede leerse en http://diario.alta-joda.com.ar/2009/11/general-guido-loubet-quiere-forestar-la.html

lunes, 19 de octubre de 2009

El Mus


¡Órdago!

Anuncia uno de los jugadores. La concurrencia sabe que la pareja se juega todo en ese envite, pero no hay dinero sobre el tapete. Si ganan sumaran prestigio a su ya acreditada reputación de jugadores de Mus, si pierden tendrán siempre otra oportunidad. Porque El Mus como la vida tiene revancha y una necesaria cuota de azar.
La medalla documenta que Don Bernabé Madrid (mi abuelo paterno) participó del campeonato de Mus que en 1935 se realizó en las instalaciones del Club Recreativo Cultura de Gral. Guido.
Mi otro abuelo, el gallego Cesáreo Fernández, también jugaba Mus con sus paisanos. Los lances se ejecutaban, todas las tardecitas en el almacén de Don Vázquez, a escasos cien metros de la cancha de Banfield, la otra pasión de Don Cesáreo, el Taladro.

Los abuelos Bernabé y Cesáreo, se vieron sólo una vez recuerda mi madre (81)… y fue aquí en Banfield. Poco, casi nada, tenían en común pero compartían la afición por El Mus y aquí no había diferencia, los dos jugaban a cuatro reyes.
Todavía recuerdo algo de mis clases de Mus: Envido; Amarraco; Paso; Va; Órdago. Grande; Chica; Pares; Juego; Vaca; No hay Mus.

Una nueva partida del legendario juego de baraja española va a comenzar en algún lugar y nuevamente los jugadores repetirán esas palabras. Jugaran por el placer de jugar, fanfarronearan. La pareja que gane festejara el triunfo… y aceptará el convite de regresar mañana. Sabiendo que pueden perder, volverán. Porque al fin de cuentas El Mus como la vida tiene revancha.

domingo, 11 de octubre de 2009

El CAI de Maipú cumple 89 años!!!

Llegó la Revista electronica de los Amigos del Museo Kakel Huincul y nos enteramos que el CAI cumple años...

1920-12 de octubre 2009 -

Historia del club Independiente. Por Juan P. Caputto. leer más...


lunes, 28 de septiembre de 2009

Letras, olores, paisajes que se grabaron, allá lejos y hace tiempo,

en nuestra recién estrenada memoria... y que está mañana regresan con todo su esplendor, en la inconfundible voz de Raly Barrionuevo


Deshojaba noches esperando en vano que le diera un beso,
pero yo soñaba con el beso grande de la tierra en celo.
Flor de Lino,qué raro destino
truncaba un camino
de linos en flor...
Deshojaba noches cuando la esperaba por aquel sendero,
llena de vergüenza, como los muchachos con un traje nuevo:
¡cuántas cosas que se fueron,
y hoy regresan siempre por la siempre noche de mi soledad!
Yo la vi florecer como el lino
de un campo argentino maduro de sol...
¡Si la hubiera llegado a entender
ya tendría en mi rancho el amor!
Yo la vi florecer, pero un día,
¡mandinga la huella que me la llevó!
Flor de Lino se fue
y el hoy que el campo está en flor
¡ah malhaya! me falta su amor.
Hay una tranquera por donde el recuerdo vuelve a la querencia,
que el remordimiento de no haberla amado siempre deja abierta:
Flor de Lino,te veo en la estrella
que alumbra la huella de mi soledad...
Deshojaba noches cuando me esperaba como yo la espero,
lleno de esperanzas, como un gaucho pobre cuando llega al pueblo,
flor de ausencia, tu recuerdo
me persigue siempre por la siempre noche de mi soledad...
Flor de Lino Vals de Héctor Stamponi y Homero Expósito

"Hay mañanas que uno abre la ventana y tiene la impresión de que el día lo está esperando"
Charles Baudelaire

miércoles, 23 de septiembre de 2009

FIESTAS PATRONALES 2009


María, Merced de Dios, regalo de Cristo a los hombres. La Trinidad Santa te envió mensajera de libertad y misericordia. Madre de todos, ternura de Dios para los pobres.
Madre de la Merced, enséñanos a valorar nuestra fe cristiana, haznos capaces de amar con caridad mercedaria, conviértenos en portadores de paz.
Que tus besos derritan la violencia que nos envuelve, hasta que recuperemos, en tu regazo materno, la ilusión de familia, transformado el mundo en un hogar.
Bendice este pueblo tuyo, que te proclama patrona y madre.

El carisma mercedario de liberar a los cautivos, sometidos, humillados sigue siendo tan necesario hoy como ayer.
LA DIRECCIÓN DE CULTURA Y LA COMISIÓN PARROQUIAL,

INIVITAN A TODA LA COMUNIDAD A PARTICIPAR DE LA MISA Y PROCESIÓN EN CELEBRACIÓN A LAS FIESTAS PATRONALES DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED.
LA MISMA SE DESARROLLARÁ EL DÍA JUEVES 24 DE SEPTIEMBRE A PARTIR DE LAS 11 HS EN LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED Y CONTAREMOS CON LA PRESENCIA DEL SR. OBISPO DE LA DIOCESIS DE CHASCOMUS, MONSEÑOR CARLOS HUMBERTO MALFA.

EN EL MARCO DE LOS FESTEJOS, SE REALIZARÁ UN ALMUERZO COMUNITARIO EN INSTALACIONES DEL CLUB RECREATIVO CULTURA. LAS ENTRADAS ESTÁN A LA VENTA.

LA DIRECCIÓN DE CULTURA, INAUGURARÁ EL DÍA VIERNES A PARTIR DE LAS 19 HORAS DOS MUESTRAS ITINERANTES EN ALUSIÓN A LA FECHA PATRONAL EN EL MUSEO MUNICIPAL “DEL VECINO” A CARGO DE LOS ARTISTAS PLÁSTICOS SR. CARLOS ERNESTO PIESKE DE LA CIUDAD DE CHASCOMÚS Y SRA. NELIDA COLOMBO DE PAULSEN (CUCA) DE LA CIUDAD DE MAIPÚ.

ESPERAMOS, UNA VEZ MÁS, QUE NUESTROS VECINOS NOS ACOMPAÑEN EN ESTA CELEBRACIÓN.

Maria Marta Vargas
Directora de Cultura

jueves, 10 de septiembre de 2009

“Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo” Julio Cortazar;
http://www.biblioteca.clarin.com/

viernes, 4 de septiembre de 2009

"aroma nostalgioso"

Llegó la Revista electrónica de los Amigos del Museo Kakel Huincul. Buena lectura que nos invita a conocer el pasado de Maipú y de su gente sobre todo a quienes como yo somos forasteros en el pago.
Al tiempo que leía en La Violeta : Flor de la Ciudad de Maipú "Con la humildad de sus gentes y sus calles, en el Maipú, de tardes soleadas y mañanas bulliciosas y como símbolo de un pasado que nos honra, que sabe de pampa y cielo abierto, de estancias viejas y montes perfumados...Con el perfume de sus protagonistas, LAS VIOLETAS… suave tapiz que se extiende clamorosamente bajo la sombra de los añosos árboles...., ¡EMBLEMÁTICA FLOR!, que es nuestra, con su humildad y su aroma nostalgioso.”
(Anónimo) Facilitado por la Srta. Zulema I. Guma Maipú - Julio de 2002

Recordaba aquella vieja película española Violetas Imperiales.

Yo era muy chiquita -y sí, alguna vez fuí chiquita- cuando mi abuela, aquí, en mi Banfield natal, canturreaba las canciones de la pelí… “Violeta para ti / tengo yo una canción / La misma que aprendí / en tu antiguo pregón”. El abuelo, republicano, rezongaba, silbaba ¡Ay Carmela! y maldecía al caudillo.

Recuerdo cuando vi, por primera vez, la película. Fue en la vieja tele, blanco y negro por canal siete. Desde ese día soñé con la Alhambra y en el sueño fui la gitana, la violetera.

La hermosa Carmen Sevilla cantaba: “Llévelo usted señorito / Que no vale más que un real / Cómpreme usted este ramito / Cómpreme usted este ramito / Pá lucirlo en el ojal”.
Ese año, las tardes de primavera fueron mágicas. Los paraguas se convertían en sombrillas. Los diarios en enormes enaguas que cubríamos con esa sábana blanca en desuso. Así jugábamos mis amigas y yo. Mucho helecho, corona de novia y las violetas que cosechábamos en nuestros respectivos jardines. Para que todo fuese más real, dejábamos correr el agua de la canilla hacia un fuentón de lata. El murmullo del agua nos llevaba a La Alhambra y la que había logrado conseguir la mayor cantidad de violetas, se convertía “ipso facto” en la protagonista: “Piensa que en esta corte francesa / eres más que gitana princesa”.
Cantábamos y bailábamos hasta que el alguien gritaba ¡¡¡cierren el aaaaagua ya!!!!

Con la primavera llegan las primeras violetas, cuando las descubro, evoco aquellos felices años de mi infancia y esos otros versos que decía mi memoriosa abuela Pita “Almudena mía/ no te vayas tú de aquí, / que él es duque y tú una pobre / violetera de Madrid” mientras escoba en mano agitaba los macizos de narcisos y jacintos para correr ese “sapiola” (había mucho sapo por aquellos años) que había buscado la perfumada sombra de las violetas que bordeaban los canteros. … Y sí, el perfume de La Violeta es nostalgioso.



¡GRACIAS MAIPÚ!

jueves, 3 de septiembre de 2009

"...el amor se cocina entre el sueño y las ollas"


Tanto apetitoso comentario, trajo a mi memoria unos versos de A. Tejada Gomez. Recordé haberlos copiado sobre la contratapa de alguno de esos libros que relegué hace muchos años. “Entonces volveremos a tu casa y mi casa. / Entraremos callados a la sabiduría. / Yo hablaré con el viejo de huelgas y salarios / Y tú entrarás al templo breve de la cocina”
La memoria externa, a la que estoy conectada, me ayudó y aquí quedan con la recomendación de hacer una visita a la página del autor


“Me voy, estoy campante, soy la lengua del fuego,
pero cuando fundemos la casa frente al sol,
cuando entremos desnudos a tu cuerpo y mi cuerpo,
tendremos que saber cómo se cuecen habas,
cómo se pica el ajo, cómo se asa un pescado
para que nos amemos con los viejos rituales
que la sartén antigua escandaliza y fríe
otra vez, otro día, otro amor, otro fuego
y nos tenga paciencia porque somos muy jóvenes
y no nos damos cuenta que la vida se quema.
Entonces volveremos a tu casa y mi casa.
Entraremos callados a la sabiduría.
Yo hablaré con el viejo de huelgas y salarios
Y tú entrarás al templo breve de la cocina.
Y allí, sencillamente, como pollos mojados,
Iremos aprendiendo a saborear la vida.
Ese día sabré que el vino toca fondo
Y en tus ojos maternos reirá la cebolla:
Volverás de allí dentro trayéndome una lágrima
Vegetal y profunda de mujer jubilosa.
Todos nos reiremos del laurel hacia arriba,
Desde la flor del tuco al estofado orondo,
porque somos tan torpes que recién entendemos
que el amor se cocina en el sueño y las ollas.”

Armando Tejada Gomez El canto popular de las comidas. 1974

“Sustraido” de La Peña del colorado

martes, 1 de septiembre de 2009

De marcas y señales

La receta de las empanadas marcadas fue una de las primeras cosas que archive aquí.
Aquí la descubrió Gladis, que guardaba en su memoria el sabor de la receta familiar, las preparó, fotografió su obra y hasta les dedico unas décimas.
Ahora la receta de estas empanadas marcadas anda dado la vuelta al mundo y de tanto en tanto vuelve con un ¡Gracias, en casa las hacían! ó…esto me suena a bolazo, soy de Guido y nunca comí esas empanadas…

Ya lo he dicho muchas veces pero, no esta de más repetir que el chirrido y el olor del azúcar quemándose sobre el lomo de la empanadita reconocen, al menos para nuestra familia, origen en “los Guidos” y ciertamente que ha de haber otras fórmulas, iguales o superiores, en el pago.

Este espacio fue abierto para reencontrarnos, los guidenses nativos y también los por opción. Uno de los requisitos es aceptar compartir la voluntad de memoria para así rescatar del olvido esas pequeñeces que una de mis abuelas llamaba zarandajas.
Qué bueno si los jóvenes, que tienen mayor acceso a la tecnología, acompañasen a los abuelos a familiarizarse con esta extraordinaria herramienta. Conseguirían un equipo invencible y mi descreido amigo descubriría el sabor de las empanadas marcadas.

Volviendo a las empanadas vale otra aclaración, si el azúcar le da la marca, el repulgo la señal de izquierda a derecha relleno completo, de derecha a izquierda, no llevaba huevo. ni aceitunas … Las orejanas no traían pasas de uva.
Si en la reunión había empanadas sobre seguro también estos pastelitos de membrillo, con almíbar y grageas.

750 grs. de harina común 1 huevo entero más 1 yema 1 taza de agua tibia en la que diluimos la cantidad de una cuchara sopera de sal gruesa (hacemos salmuera) 4 cucharadas de grasa (o manteca) apenas tibia. Dulce (membrillo o batata) para el relleno.
Preparación:
Poner sobre la mesa la harina ahuecar en el medio agregar, el huevo, la yema, la taza de salmuera tibia y las 4 cucharadas de grasa (o manteca) blanda apenas tibia. Tomar la masa, debe quedar bien suave, espolvorear con harina la mesa y extender con palote hasta que quede bien fina para entonces realizar un empaste.
Empaste es untar con grasa (o manteca) la masa, espolvorearla con harina y doblarla por la mitad. Una vez más estirar con palote, untar con grasa (o manteca) espolvorear doblar nuevamente y una vez más estirar con palote, empastar, espolvorear y doblar. Este proceso es para lograr un hojaldre rápido. Dejar descansar la masa cubierta con un lienzo el tiempo que lleve ordenar los cacharros, siempre hay que trabajar con la cocina ordenada.

Volver a estirar la masa bien finita y cortar cuadrados, poner el relleno en el medio, humedecer alrededor del dulce tapar con otro cuadrado, presionar alrededor del dulce, llevar las puntas hacia arriba y listo para freír en grasa (se puede usar aceite) bien caliente hasta que se vean doraditos. Rociarlos con almibar y una lluvia de grageas.

Recetas como estas y más ricas aroman el recuerdo de nuestras abuelas trajinando en las cocinas, siempre atentas “elaborando” esa milagrosa infusión de “Cardo Mariano” para que tanta fritanga no nos “lastimase la víscera”

martes, 25 de agosto de 2009

Las ruinas circulares

Es uno de los primeros textos que leí de Jorge Luis Borges...

Nadie lo vio desembarcar en la unánime anoche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el idioma zend no está contaminado de griego y donde es infrecuente la lepra. Lo cierto es que el hombre gris besó el fango, repechó la ribera sin apartar (probablemente, sin sentir) las cortaderas que le dilaceraban las carnes y se arrastró, mareado y ensangrentado, hasta el recinto circular que corona un tigre o caballo de piedra, que tuvo alguna vez el color del fuego y ahora el de la ceniza. Ese redondel es un templo que devoran los incendios de antiguos, que la selva palúdica ha profanado y cuyo dios no recibe honor de los hombres. El forastero se tendió bajo el pedestal. Lo despertó el sol alto. Comprobó sin asombro que las heridas habían cicatrizado;
El texto completo en:
http://www.escribirte.com.ar/destacados/3/borges/textos/319/las-ruinas-circulares.htm

viernes, 21 de agosto de 2009

"Los Gauchos de Madariaga" de Don Mario Pardo

La letra original (*)
(Recitado, sin canto)
Ya roncan los acordeones
y la boca se me hace agua,
ranchera del buen compás,
mostrando lo que es capaz
un gaucho de Madariaga.

(Canto)

Lindo pago Madariaga
con su paisanada,
su gauchaje flor.
llevales con mi ranchera
la expresión sincera
de mi estimación.
Morochita de ojos negros
que, con tus hechizos,
me han engualichao.
Ya no tengo paz ni calma
solo pienso mi alma,
estar a tu lao.

Estribillo
Lindo pago Madariaga
con su paisanada,
su gauchaje flor.
Y al compás de esta ranchera,
La china que espera
Sueña con su amor.

(Segunda parte)
Cuando suenan los cencerros,
de tropillas entabladas,
los gauchos de Madariaga
se aprestan a desfilar.
Ya nadie puede dudar
que son ellos los que vienen,
porque sus jinetes tienen,
el alma y la estampa
del gran Capitán.


Gracias a Juan (Tito) Naddeo que nos la envía desde la siempre cercana Maipú.


Capítulo XXX del libro "Madariaga,su historia y el país" de Abelardo Costas

Con la Guitarra
a cuestas

Todos los pueblos cantan.
Mario Pardo y los gauchos de Madariaga.
La Tuyusera, valioso aporte al cancionero de Madariaga.
El estilo “Recordando”.
La música popular en otros ritmos.
Coplas y canciones orejanas.
El proficuo refranero Madariaguense.


Todos los pueblos cantan

Todos los pueblos tienen cantores. Pero solo unos pocos, vaya saber porqué magia, inspiran a algunos poetas- del pago o forasteros- tiernas canciones en las que honran a sus casas, su paisaje o sus gentes y que luego sobreviven en la memoria de sus descendientes, ajenos ya a la circunstancia emotiva que originó su creación.

Madariaga es uno de ellos.

Recuerdan viejas crónicas madariaguenses la visita a principio de siglo del payador José Betinotti, el autor de la celebre “Pobre mi madre querida”. En épocas sucesivas con su guitarra a cuestas, vinieron payadores como Luis Acosta García, ya mencionado en otra parte de este libro – los hermanos Granatto y – como lo expresa Velázquez – una pléyade anónima de cantores y cultores de nuestras tradiciones gauchescas.

Raúl Zalguizuri – que sentía pasión por poetas y guitarreros – nos dejó una memorable página en la que refería hechos en los que su prodigiosa memoria competía con la belleza de su prosa.

“Alguna vez hemos señalado – comenzaba su artículo – que Madariaga es una de las poblaciones bonaerenses que más recibió la colaboración de poetas y músicos.”

“Sin hacer el detalle de las ofrendas poéticas recibidas de parte de payadores y cantores trashumantes que en todos los tiempos nos recordaron en sus composiciones, citaremos algunas obras que merecieron ser editadas y perviven en el recuerdo. “General Juan Madariaga”, marcha militar de Pablo González Amorin. “Recordando” (Oyendo el pericón) de Juan del Monte y Pablo González Amorin. “Himno al Gral. Madariaga” de Ángel Cotonat y Rafael P. Velázquez, “La Tuyusera”, ranchera del guitarrista dolorense Orlando Urruspuru y el afamado letrista Ismael R. Aguilar, “Canto a Madariaga de Afner Gatti, autor del conocido tango “Serpentinas de Esperanzas”; “Zamba del Tuyú” de Lucio Eber Jorge y Juan Carlos Rolón. “La Risueña” ranchera de Alberto Zappaliti; “Canto al Divisadero” de Ángel Montes; “De Madariaga” huella, de Lucio Eber Jorge e Hialmar Alberto Castillo y “A Madariaga” tango de José Dames, Juan Carlos Rolón y Juan Tomás Luques.

Zalguizuri, advierte en su enjundiosa nota que ha esta lista debería agregarse el aporte que en aquellos años había producido el interprete sureño Argentino Luna.
“Sin duda alguna el máximo cantor de todos los tiempo de las cosas madariaguenses”

Mario Pardo y “Los gauchos de Madariaga.”

Estimaba Zalguizuri, como otros muchos madariaguenses, que sin dudas la composición que más había contribuido al conocimiento popular de nuestra ciudad, ha sido la famosa ranchera de Mario Pardo (*) “Los gauchos de Madariaga”, cuya original historia hemos relatado en el capítulo anterior.

Luego de una exitosa y brillante actuación en Madariaga, en aquel año de 1923, cuando la visión de aquellos peones ecuestres que regresaban de una feria le inspirara su famosa ranchera, ya de regreso en la Capital Federal, grabó su reciente creación para Disco Nacional Odeón, acompañado por dos guitarras. Quedando registrado con el número 6664A (**)

Sigue contando Zalguizuri, como conoció personalmente a Pardo, circunstancias en que el autor de la querida ranchera le reveló las cusas que le impulsaron a componerla.

“En noviembre de 1973 recibimos la visita de Don Mario A Pardo a quién acompañaba don Santiago Rocca, espíritu de excelencia con cuya amistad nos honramos. Fue en esa ocasión que Pardo reveló a muchos madariaguenses las circunstancias que inspiraron la música y sus versos.

En esa oportunidad Pardo aprovechó para agradecerle a Zalguizuri que se debiera a él la sugerencia de haber adoptado su célebre ranchera como música oficial de la Primera Fiesta del Gaucho, que como se recordará, llevó por nombre “Amojonando tradiciones tuyuseras”.

En aquella ocasión, nos dijo don Mario que los tiempos habían quitado actualidad a la letra – revela en su nota Zalguizuri – y por lo tanto había confeccionado otra que nos cantó acompañado de guitarra. El nuevo canto ahora expresaba:

Vienen los gauchos cantando sus cuitas
vidita
y en sus vidalitas entonan
sus himnos de paz y labor
como si fueran jinetes de Guemes.
valientes que a nada le temen
demuestran su gaucha destreza y valor

--------------------------------------------
(*): Mario Pardo no solo ha sido un compositor inspirado y feliz, sino un gran maestro de la guitarra. Quizás el grado mayor de reconocimiento que le ha tributado el mundo musical argentino esté dado por la circunstancia de haber dirigido en el Teatro Colón de Buenos Aires un conjunto de cien maestros de la guitarra en una velada de gala.

(**): En la otra cara con el Nº 6664B, estampó por primera vez un tango, “Ema”, un solo de guitarra, inspirado en los encantos de una joven niña madariaguense, muy hermosa, cuya aristocrática belleza impresionaba al artista.

jueves, 20 de agosto de 2009

Romancero Dolorense. de Juan Carlos Sanchez Sottosanto

Obra del Pintor Francés
Francia 1790 1870

V - Romance del mazorquero

Velay, señores, mi historia.
Una historia como tantas,
que por tantas, ni es historia:
es sangre que se abarata.
Crecí entre gauchos y negros,
entre indios y mulatas.
Pero un día como otros
me llamaron a la patria.
Qué era patria, no sabía.
Me dieron fusil y sable.
Aprendí a degollar godos.
Después la cosa es más fácil.
Con godos ya degollados,
para no aburrirse, un día
bandos oscuros surgieron
de la misma bandería.
Fue así que en las montoneras
degollar a uno, a otro
fue seguir como al antojo
de unos cuantos generales.
También degollado he indios.
A veces se me metía
en la cabeza que el rostro
muerto era espejo mío.
Ahora estoy aquí en Dolores.
He degollado unitarios,
señorones, señoritas,
niños, viejos, bicharracos.
No es difícil, la cabeza
suele juirse de un tajo,
y ya no me mete miedo
verla un rato como hablando.
Quizá me quepa eso algún día.
La verdá, ya estoy cansado.
La pampa amarilla y verde
ya me aburre demasiado.
No hay nada más lindo entonces
que el ocaso colorado.
El sol muere cada día.
Y se muere degollado.


Juan Carlos Sanchez Sottosanto
http://sanchezsottosanto.over-blog.es

lunes, 17 de agosto de 2009

Las cosas por su nombre



Museo Histórico Municipal
del Vecino
General Guido. Buenos Aires. Argentina







“Hilar lo descosido”

En mi infancia la palabra vecino era un cerco de ligustrina y Emilia. La madreselva, el laurel y Doña Dora regando la quinta. Un labeinto de cañas de tacuara y más allá los árboles cargados de naranjas, limones y mandarinas que Don Manuel, cuidaba con celo. Esos eran mis vecinos y estaban en mi barrio. Pero cuando aprendí a leer descubrí otro Vecino. Ese día -que al decir de mis tíos- me había convertido en un verdadero peligro para sus secretos, encontré la partida de nacimiento de mi padre y supe que él había nacido en el Pueblo de General Guido, Partido de Vecino. La aclaración no se hizo esperar “Sí, efectivamente, ese fue el nombre del Partido donde nacimos. Así se llamaba nuestro pago desde mucho antes de la época de Rosas, ahora nadie recuerda aquel nombre, hoy todos lo conocen como General Guido. Pero hubo un tiempo que el Pueblo también se llamó Vecino”. Y para certificarlo papá buscó el Boleto de Compra de la casa de los abuelos Madrid. Seguramente hubo una catarata de ¿y por qué?, pero no la recuerdo. En cambio no olvido el enorme diccionario de tapas amarillas desasnándome. Las dudas se dilucidaban entrando en el Sopena Ilustrado Vecino, palabra que deriva del latín vicinus que, a su vez, viene de vicus, que significa barrio, lugar. Vecino aquello “cercano, próximo o inmediato en cualquier línea”.

Tampoco olvidé el día que visitando el Cabildo de Buenos Aires la profesora de historia que nos acompañaba en el recorrido contó que en la época colonial “vecino” era como un titulo nobiliario, que habilitaba, a los vecinos a formar parte de las Juntas de Gobierno. Como yo era “digamos”, muy bien reconocida por aquella profesora, mientras recorríamos el histórico paseo le conté que mi familia paterna era oriunda de un lugar llamado Vecino y que a mi me gustaría saber el por qué de ese nombre. La Profesora estaba por demás atenta a sus otras alumnas que andaban fascinadas con la histórica guardia del Regimiento de Patricios y mientras apuraba el paso por las rojas baldosas de la Sala Capitular me dijo: Vecino pudo ser el apellido de alguien que recorrió esa zona por primera vez asentando en su bitácora algún accidente geográfico con su nombre, por cierto es un antiguo apellido español que llegó con los primeros Adelantados, pero mejor averigua en la biblioteca, busca la Gran Enciclopedia Argentina … y salio apuradísima a disolver el tumulto que se había formado en torno a los desarmados integrantes del Regimiento de Infantería 1. Demás esta aclarar que rápidamente me sume a aquella asonada.

En el momento que Dirección de Cultura de la Municipalidad de Guido, allá por el mes de abril, dio a conocer las bases para el concurso Un Nombre para el Museo Histórico Municipal, algo parecido a un eco abrió una avenida hacia el tantas veces nombrado Cañadón del Vecino Por allí me dije debe buscarse el nombre. Había que justificarlo y me puse a trabajar.

Me acordé de las palabras de aquella inolvidable profesora de historia y fui por la Gran Enciclopedia Argentina escrita por Diego Abad de Santillán ¡¡ Eureka!! Vecino, estaba escrito con z y remitía a los Jesuitas. Había que seguir la pista de los padres Jesuitas, rastrear, averiguar, explorar. Y a eso me aboque durante casi sesenta días.

Ahora sabía que noventa años antes que Juan Manuel de Rosas firmase el Decreto creando el Partido de Vecino, el Jesuita Cardiel menciona en su Diario de viaje “campos situados al NO de los Montes y Laguna del Tordillo, y de cierto lugar singularizado mediante la leyenda descriptiva de Corral de los Vezinos” y además que ese lugar pertenecía a la Reducción Nuestra Señora de la Concepción de los Pampas.

Me preguntaba ¿Cómo habrá sido aquel lugar?, ¿Quiénes lo habitaban?. Y como cuando jugaba en mi laberinto de cañas iba paso a paso buscando la salida. Sin proponérmelo había comenzado lo que Félix Luna llama hilar lo descosido ese acto de “releer- y repensar - lo que ya está dicho y escrito […] ver aquello que a primera vista no se distingue; establecer las relaciones ocultas entre los sucesos, personajes, movimientos, etapas, ideologías; es hilar con el hilo de (nuestro) pensamiento lo que aparece como descosido”.
¿Por que Corral de los vecinos? Y allí estaba Don Alfredo Pedrós con su articulo "Detrás de los nombres" ayudándome a visualizar aquel paraje como un Corral de Vecinos del estilo sevillano con origen en "los adarves árabes -callejones ciegos con una sola entrada- y más propiamente en el curralaz mozárabe -corral sobre el que se abrían las puertas de las viviendas".
Pronto se sumaron las colaboraciones de los amigos de la Web Naddeo, Sachela, Pirali entre otros y esta maravilla que es Internet se convirtió en mi asistente de tiempo completo.

Pude saber que treinta y cuatro años después del paso del Padre Cardiel el Corral de Vecinos seguía allí, lo confirma el Tratado de Paz firmado entre el Virrey Vertiz y el Cacique Cuyupulqui que me acerca la generosa mano de Juan Carlos Pirali "Tratado de paz con los indios. 27-07-1782" "Se concede al cacique Cuyupulqui que pueda potrear en las campañas incultas, desde la frontera de Chascomús hasta el Tuyú y Corral del Vezino". Fue tomado del A.G.N. División Colonia. Sección Gobierno. Legajo 9. Sala IX 1782-1792. No hay dudas que se refiere al actual General Guido. Fdo Pirali

Mucho me ayudaron las charlas de la sobremesa familiar. Los relatos que amigos y parientes contaban en aquellas concurridas mesas.

Serpenteando las barrancas de la Laguna del Mirador que los antiguos nombraban “del Carnero” iban y venían los recuerdos reproduciendo las resonancias en imágenes, fotos.
La foto congela el tiempo real. El tiempo que tenía era sólo el de una foto desleída. Necesitaba contar la historia pero como, yo no pertenezco a la comunidad de Gral. Guido, ya me lo hicieron saber en alguna oportunidad, como iba a narrar esta foto que había encontrado.
Entonces deduje que si retornar en la línea del tiempo es renacer, que mejor que hacerle llegar el borrador al Centro de Jubilados y Pensionados Renacimiento de Gral. Guido. Sesenta días de trabajo, se condensaron en quince hojas A4 incluida la bibliografía. Lo envié y me quedé a la espera de una respuesta.

Hace apenas una horas, al conocer el nombre, que llevara el Museo Histórico de General Guido, al saber que otras Instituciones también propusieron este nombre exclame ¡Guau! valió la pena.
Alguien escribió "Somos la prolongación de un viaje en el tiempo. El presente es fugaz, el pasado milenario y el futuro la eternidad"
Pienso en esos hombres y mujeres dejaron su huella, plantaron el árbol, alumbraron los hijos y comenzaron a escribir la primera página de la historia del pueblo de General Guido.
Pienso en los primeros arrimados al Corral de los Vezinos emergiendo del olvido... y en estos los versos de Olga Orozco
He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia,
lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso de la piel del lagarto, inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz de alguna lágrima;
arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores. No nos legaron cartas, ni alianzas, ni retratos.
Ningún trofeo heroico atestigua la gloria o el oprobio.
Sus vidas se cumplieron sin honor en la tierra,
mas su destino fue fulmíneo como un tajo;
porque no conocieron ni el sueño ni la paz en los infames lechos vendidos por la dicha, porque sólo acataron una ley más ardiente que la ávida gota de salmuera. Esa y no cualquier otra. Esa y ninguna otra.
Por eso es que sus muertes son los exasperados rostros de nuestra vida.
Las Muertes. Olga Orozco.

Secretos develados

Un 17 de Agosto de 1850 moría en Boulong Sur Mer, Francia, el Libertador de América. José de San Martín.

"San Martín no era misterioso. Sus biógrafos lo hicieron así, quizás porque lo arcano es romántico y las grandes biografías de San Martín fueron escritas en tiempos de romanticismo. O porque aquellos biógrafos escrutaron más la vida del héroe que su época.
Estos son algunos de los “enigmas” que (todavía se dice) nunca fueron develados: “¿Qué fue ese ‘llamado de la Patria’ que sintió en España y lo impulsó a venir?”. “¿Por qué, antes de embarcarse rumbo a América, pasó cuatro meses en Londres?”. “¿Cómo se explica que los comandantes de la escuadra que llevó al Perú fueran todos británicos?” “¿Era San Martín un patriota o un agente inglés?”.
Ante todo, José de San Martín no era argentino; como no lo podía ser nadie que hubiera nacido en estas tierras 32 años antes de la Revolución de Mayo, punto de partida de la nacionalidad. Más aun: San Martín no era siquiera un criollo; no, al menos, culturalmente. No estudió en el Colegio de San Carlos y en la Universidad de Chuquisaca, sino en el Real Seminario de Nobles y la Escuela de las Temporalidades de Málaga.
San Martín era español a más no poder. Había nacido en territorios españoles de ultramar —el Virreinato del Río de la Plata..."

El artículo completo en http://www.terragno.org.ar/vernota.php?id_nota=435

jueves, 13 de agosto de 2009

"La Aroma"

V
Flor dorada que entre espinas
Tiene trono misterioso,
¡Cuánto sueño delicioso
Tú me inspiras a la vez!
En ti veo yo la imagen
De la hermosa que me hechiza,
Y mi afecto tiraniza,
Con halago y altivez.

El espíritu oloroso
Con que llenas el ambiente,
Me penetra suavemente
Como el fuego del amor;
Y rendido a los encantos
De amoroso devaneo
Un instante aspirar creo
De tus labios el dulzor.

Si te pone ella en su seno,
Que a las flores nunca esquiva,
O te mezcla pensativa
Con el candido azahar,
Tu fragancia llega al alma
Como bálsamo divino
Y yo entonces me imagino
Ser dichoso con amar.

Esteban Echeverría 1805-1851

Autor de El Matadero, crudo realismo que muestra el odio en la época de Rosas, y que junto a La Cautiva y del Dogma Socialista son lo más conocido de su obra.

martes, 11 de agosto de 2009

"Volver siempre es una fiesta"

Desde que Gladis AlgañaraS, trajo la apetitosa receta de su Guiso Carrero, y Diego deja sabrosísimos comentarios al respecto.¡La Gallineta se ha convertido en una fiesta de sabores!

El Guiso Carrero reconforta, restaura, y a Gladis como a mí nos devuelve la infancia. Así como la vieja y trajinada olla de fierro, el guiso carrero ¡es bien de familia! Me digo al tiempo que releo los comentarios, cada vez más apetitosos. El maestro guisero en nuestra casa fue mi padre. Le gustaba incursionar de vez en cuando en la cocina, aunque su fuerte era el asado en todas sus variantes, Madrid era de fuegos al aire libre. Cierto día, elaboro y nos dio a probar Cuajada. Por entonces, yo era brava, (sí Gladis, también yo, he sido difícil) chillé ¡esto es horrible!, ni siquiera la había probado, prefería el yoghurt de La Martona, el de los envases de vidrio, ese que traía una tapita de aluminio que indica mediante el dibujo de la fruta, su sabor. Papá no se daba por vencido…"Para saber lo que es empacho hace falta haber comido" sentenciaba entonces, buscó uno de esos envases vacios, lo rellenó con la Cuajada y lo dejo en la heladera, cuando yo ví el frasquito sin tapa pregunte ¿de que gusto es este yogurt? Papá respondió sin levantar la vista del Diario que leía: de vainilla. Demás esta decir que lo comí. ¡¡Deliciosa resulto la Cuajada!! ¿Dónde consigo hoy esos irremplazables ingredientes: Leche de oveja y cuajo?


Los cuadernos de Cocina me inmovilizan.

Cuando releo las recetas de cocina de mis abuelas no puedo dejar de pensar, en las admirables “ecónomas” que fueron. Sabían cocinar, coser, bordar, tejer y abrir la puerta para invitarnos a jugar.

Sabían administrar. Su “despacho” estaba en la cocina, allí reunían a la tropa, en torno a la mesa, con algo rico y sustancioso como la Leche Frita ¿probaron alguna vez? Aquí va la receta.

Paso 1
2 litros de leche. Antes de llevar al fuego reservar una taza leche (ya sabrán el por qué)
Aromatizar la leche que llevaran a fuego con canela y cáscara de naranja o limón y dejar que hierva.
Paso 2
Disolver aproximadamente 150 grs. de harina (yo uso la 0000) con la leche que habíamos reservado en la taza.
Batir 5 huevos enteros, agregar 200gr. de azúcar y la taza de leche adonde “desleímos” la harina.
Todo esto lo unimos a la primera preparación que retiramos del fuego después que hirvió, tiene que estar tibia. No se olviden de quitar las cascaritas de naranja y si la canela la usaron en rama, saquen también la ramita. Ahora vuelvan todo al fuego removiendo sin descanso para que no se pegue. Cuando espese, volcamos en un molde o fuente no demasiado profundo; yo uso una vieja fuente Pirex rectangular. Ahora dejan la preparación tranquilita y enfriando.
Paso 3
Cuando enfrió, cortan cuadraditos del tamaño de un bocado (así aprendí yo) los pasan por harina y huevo batido; los fríen en aceite bien caliente. Cuando están doraditos los retiran y los espolvorean con canela y azúcar molida. Y listo Leche frita para chuparse los dedos.

Nosotros aprendimos en esas mesas con mantel a disfrutar los sabores de la miel de acacias, de las tostadas con manteca, del dulce de naranjas tibio, del pastel de papas con azúcar, de mazamorras y cuajadas, de buñuelos de viento, de tortas fritas y empanadas marcadas. De guisos carreros, de puchero y ropa vieja.
Nosotros tenemos memoria de esos olores y sabores, recordación de delantales con pechera, de cocinas económicas, de coloridas bolsas de tela con la palabra Pan bordada en su centro.

Aquí en estos gastados cuadernos está el secreto de ese país que fuimos. Por eso volver a aquellas mesas, donde dibujábamos con el dedo indice sobre las miguitas del pan es una fiesta. Volver siempre es una fiesta.

El Pan

Los sobrantes de pan se guardaban y cada quince días, lo rayábamos, lo poníamos en un frasco con unos dientes de ajo machacados y un rotulo que decía: para milanesas, y sí con pan rallado “las milangas” tienen otro sabor.
Recuerdo que mi abuela materna en invierno preparaba una comida con miga de pan. Migas con chorizo colorado, panceta y huevo frito. Prueben aquí va receta, y otro de mis recuerdos.

Pan de ayer o de antes de ayer, le sacan la corteza (no la tiren pásenla por la procesadora y la guardan en un frasco, ya les contare para que) trozan la miga hasta hacer muchas migas que se noten, reservan.
En un recipiente ponen agua de la canilla, pimentón, sal, orégano -mi abuelo (gallego) decía “orejano” yo me reía, él protestaba: -Mira que yo iba a faltar el respeto a mis mayores, mi mai ( madre) no lo hubiese permitido. Que mal hemos educado a esta madre tuya que permite esto…
-Bueno Cesáreo que no es para tanto
decía la abuela Pita componedora mientras machaba en el mortero de mármol blanco los dientes de ajo que uniría a los otros ingredientes para después sumergir allí las migas de pan. Hasta el día siguiente quedaban tapadas por un repasador bien blanco.
-Vente a xantar (comer) mañana que la avoa (abuela) va a facer (hacer) polenta con mucho queso y eso a ti te gusta. Ve, dile a tus padres y mañana te vienes.
Al día siguiente, en esa cocina que siempre olía a limón y azúcar quemada, estaba yo lista "pra xantar”.

Mi abuela arrancaba muy temprano a cocinar. La salsa, la olla con agua para la polenta. El abuelo no comía polenta, tampoco fideos así que sobre otra hornalla, la Pita, colocaba una sartén grandota con aceite de oliva y freía allí panceta, chorizo colorado, pimiento cortado en tiritas y por último agregaba las migas ensopadas en la preparación, donde estaba presente el “orejano” Mi abuela agitaba la sartén con una habilidad envidiable, parecía que todo se iba a escapar pero eso no pasaba. Un, dos tres, malabares y llegaba el tiempo de dejar la sartén a un costadito y, sobre la misma hornalla ahora, colocaba otra sartén pequeña echaba un generoso chorrito del infaltable óleo de oliva. Mientras el aceite alcanzaba la temperatura ideal ella tendía el mantel sobre la mesa, la cesta (panera), vaso, plato, servilleta, nada faltaba. Volvía a la sartencita y con la mano derecha cascaba un huevo y lo dejaba caer en el centro de la sarten(jamás pude, juro, lo he intentado infinidad de veces pero, lo que natura non da salamanca non presta, a mi sartén seguro va un trozo de cáscara o la yema se rompe y ni que hablar de las quemaduras con aceite). Mi abuela era una artista, esos huevos fritos parecían pintados.
La Pita, la Pitusa – así, solía llamarla tía María- daba una última mirada a la mesa, y empujando con el codo aquella puerta, de fino alambre mosquitero, que daba al patio, llamaba al abuelo.
El Tata aparecía desde la quinta, bufanda marrón y gorra, protestando por que las hormigas estaban haciendo daño en los frutales. -Me cajo en diez, ha vuelto la infantería se quejaba al tiempo que lavaba sus manos en la pileta de la cocina; la abuela le acercaba la toallita (realizada con retazos, que ella confeccionaba en sus ratos libres). -Ahora a comer que después de la siesta ya volverás a la quinta y se vera que hacer Cesáreo.
Recién entonces, él, se quitaba la gorra y la colocaba sobre mi cabeza, en un claro gesto de cariño, el mismo gesto practicaba la Pita al retirarla, acariciándome el pelo y recordándome que no apoyara los codos sobre la mesa. La gorra iba al perchero que estaba sobre la pared, entrando a la izquierda dónde un rato antes yo había dejado el blazer de la escuela.
El plato con las migas, el huevo frito “pintado” pasaba por delante de mi nariz, porque "los mayores primero", después llegaría mi plato con la humeante polenta y las hebras de queso dando toques de luz sobre la salsa bien colorada hecha con tomates de la quinta, la misma quinta que ahora estaba siendo invadida por la infanteria de hormigas negras que hacian "enoxar" (enojar) al abuelo Cesáreo
La abuela no se sentaba a la mesa, seguía limpiando los cacharros. Comentaba las noticias del día, me preguntaba cosas de la escuela. Levantaba los platos y nos traía el postre Manzanas asadas. Después de guardar el último utensilio, pelaba un limón lo frotaba en sus manos con unas gotas de aceite de oliva y una cucharadita de azúcar, apilaba las cascaritas sobre una tapita de lata, distribuía una cucharadita de azúcar por encima y lo llevaba a la hornalla. Por aquellos años había gas en cantidad y calidad, no estábamos al tanto de la unidad BTU pero podíamos apreciar que lo que poníamos sobre la hornalla calentaba rápido… un humito blanco se desprendía del sahumador casero, el azúcar y el limón invadían la cocina, el abuelo marchaba a hacer su siesta, ella, la Pita se quitaba el delantal y se sentaba en el patio cubierto a leer el “huecograbado” del Diario La Prensa.
Mientras,yo, desandaba las dos cuadras que me separaban de ésta misma casa que habito hoy.

viernes, 7 de agosto de 2009

Cuaderno de Cocina

Las empanadas marcadas de Gladis, hicieron exclamar a Diego ¡im pre sio nan te! La receta salio del Cuaderno de Cocina de la abuela.
Ahora voy por el Cuaderno de Cocina , busco la receta de un reconfortante licorcito bien casero, de esos que aguardaban a las visitas en coquetas licoreras (les debo la foto) los convido.

Licor de Café
En una Jarra se pone un litro de caña del Paraguay, de la mejor calidad y se le agregan tres cucharadas bien colmadas de café bueno molido, se revuelve bien y se deja 24 horas en maceración, tapando la vasija para que la caña no pierda la fuerza, al día siguiente se cuela. Se hace un almíbar con medio kilo de azúcar y una varita de vainilla y se procede como indicaba Preparación del almíbar, luego se mezcla con la caña y se filtra.

Preparación del almíbar
Se pone en una cacerola el azúcar y un pedazo de vainilla, se vierte agua hasta cubrir el azúcar y se pone al fuego, cuando el almíbar se forma y parece goma ya está en punto para el licor, entonces se saca del fuego y así caliente se le agrega muy lentamente la caña que se tenga preparada revolviendo sin cesar a fin de que se mezcle bien y para evitar que el almíbar se acaramele.
Filtración de Licores
Se hará uso del papel de filtro que se expende en la perfumería. Para usarlo se dobla por la mitad y se pliega como un abanico, después se abre y se coloca dentro de un embudo de vidrio, que se colocará en la botella que debe recibir el licor filtrado. Luego se vierte el liquido dentro y para que la filtración sea más rápida se tratará de poner un clavo o algo por el estilo entre el embudo y el gollete de la botella para dejar pasar el aire. Si no se quiere hacer uso del papel de filtro, se bate una clara de huevo hasta que forme espuma y se mezcla con el licor al cabo de tres días el licor estará clarificado.

miércoles, 5 de agosto de 2009

EMPANADAS MARCADAS. MILAGRO DE INTERNET Y CAMARAS DIGITALES

Muy Buenos días Lili!! mientras trato de despertar a Felipe aprovecho a escribirte y contarte que el domingo cenamos "EMPANADAS MARCADAS" inspirada en la receta ALGAÑARAZ/S y tal como me aconsejaste las hice con amor de hija hmmm han salido riquísimas, éxito total!!!
IMAGEN ILUSTRATIVA y VERSO DE MI AUTORÍA
HOY DOMINGO POR LA TARDE
INSPIRADA EN MIS ANCENTROS
DECIDI HACER EMPANADAS
¿CÓMO COMIENZO CON ÉSTO?

ME PRENDI EN LA GALLINETA
BUSQUE RECETA SALADA
LA DE LA ABUELA ISABEL,
LILI, ¿LA CEBOLLA IBA PELADA?

AY!AY! HUGO TENIA LA NOTBOOK
Y NO LA QUERIA PRESTAR
DIJO:!UFA!!DE UNA VEZ...CHICHA, LA VAS A MEMORIZAR?
ESPERA QUE BAJE EL PROGRAMA......
AÚN FALTA MUCHO PA´CENAR

ES QUE LA TENGO QUE LEER DE AHÍ
LE RESPONDÍ AL CONVIDADO
QUE CUANDO LAS PROBÓ
EL MESMO QUEDO IMPACTADO

LAS EMPANADAS SALIERON
COMO PARA CHUPARSE LOS DEDOS
LA PRÓXIMA TE INVITO LILI
Y TE CUENTO MAS ENREDOS

GLADIS ALGAÑARAS

¡¡¡BRAVO!!!

Las imágenes son convincentes
¡¡¡APLAUSO, MEDALLA , BESO!!!
Y la receta de las EMPANDAS MARCADAS (Por si alguien se tienta)...
Para la Masa:1 Kilo de harina común12 cucharadas gordas de grasa de pella, tibia.2 cucharadas de Sal gruesa que se disolverán en3 tazas grandes de agua fría2 cucharaditas de polvo Royalel jugo de 1 limón grande. Una vez tomada la masa se deja descansar un buen rato, antes de estirarla con palote, lo más finita que se pueda, se cortan círculos del tamaño de la boca de una taza (de café con leche)
Para el relleno 1.5 Kg. de Carne picada. 2 cebollas chicas picadas finitas. 1 diente de ajo gordito, bien picadito. 3 cebollas de verdeo bien cortaditas, pero que se note. 1 ají rojo picado chiquito, pero que se note. 3 huevos duros bien picaditos. 100 grs. de aceitunas verdes que una vez descarozadas picamos bien chiquito. 1 taza de pasas de uvas (remojadas en vino tinto). Salar a gusto y condimentar con orégano, comino y pimentón.
El relleno: una vez cocido todo debe dejarse enfriar para rellenar los discos, el huevito picado se pone al final y si es sobre cada empanada antes de cerrar mejor. Cerrar cada empanada con repulge de izquierda a derecha.
Se fríen en abundante grasa y cuando están doraditas, se sacan, se secan sobre papel blanco, se acomodan sobre una fuente, se les coloca azúcar y con un fierro que previamente se calentó al rojo en las brasas (o en la hornalla), se quema el azúcar quedando así la marca.

…y esta yapita.

“El hogar es el santuario doméstico; su ara es el fogón; su sacerdotisa y guardián natural, la mujer. Ella, sólo ella, sabe inventar esas cosas exquisitas, que hacen de la mesa un encanto, y que dictaron a Brantôme el consejo dado a la princesa, que le preguntaba cómo haría para sujetar a su esposo al lado suyo:
-Asidlo por la boca.”
Prólogo de Cocina Ecléctica de Juana Manuela Gorriti (1818-1896)

http://www.biblioteca.clarin.com/pbda/miscelanea/cocina_eclectica

lunes, 3 de agosto de 2009

“ SONRIA , QUE JUGAR HACE FELIZ ...”


Breve historia de juegos y juguetes
Por Germán Robles
Revista El Amigo
Los juguetes en nuestras vidas tienen una connotación especial, es imposible separarlos de la relación familiar, del afecto de un mayor hacia un niño, del despertar de la imaginación y de determinados lugares familiares.
Alguna vez se comenzó a jugar, y siempre, aunque de diferentes maneras se siguió jugando, es una buena y saludable costumbre así que después de leer estás líneas


“ SONRIA , QUE JUGAR HACE FELIZ ...”
Germán Robles - Maipú: Julio de 2009


y agende la nueva dirección de la Revista Electrónica Amigos del Museo Kakel Huincul de Maipú http://www.naddeo.com.ar/

viernes, 31 de julio de 2009

Biblioteca clásica



LA VIRTUD DE LA IMPOTENCIA
“Será verdad lo que se afirma desde Lucrecio y Montaigne hasta Ribot y Ostwald; pero los viejos no renunciarán a sus protestas contra los jóvenes, ni éstos acatarán en silencio la hegemonía de las canas.
Los viejos olvidan que fueron jóvenes y éstos parecen ignorar que serán viejos; el camino a recorrer es siempre el mismo, de la originalidad a la mediocridad, y de ésta a la inferioridad mental.
¿Cómo sorprendernos, entonces, de que los jóvenes revolucionarios terminen siendo viejos conservadores? ¿Y que de extraño es la conversión religiosa de los ateos llegados a la vejez? ¿Cómo podría el hombre activo y emprendedor a los treinta años, no ser apático y prudente a los ochenta? ¿Cómo asombrarnos de que la vejez nos haga avaros, misántropos, regañones, cuando nos va entorpeciendo paulatinamente los sentidos y la inteligencia, como si una mano misteriosa fuera cerrando una por una todas las ventanas entreabiertas frente a la realidad que nos rodea?
La ley es dura, pero es ley. Nacer y morir son los términos inviolables de la vida; ella nos dice con voz firme que lo anormal no es nacer y morir en plenitud de nuestras funciones. Nacemos para crecer; envejecemos para morir. Todo lo que la Naturaleza nos ofrece para el crecimiento, nos lo substrae preparando la muerte.
Sin embargo, los viejos protestan que no se les respete bastante, mientras los jóvenes se desesperan por lo excesivo de ese respeto. La historia es de todos los tiempos. Cicerón escribió su De Senectute con el mismo espíritu que Faguet escribe ciertas páginas de su ensayo sobre La Vieillese. Aquel se quejaba de que los viejos eran poco respetados en el imperio; éste se queja de que lo sean menos en la democracia. Asombran las palabras de Faguet cuando afirma que los viejos los gobiernan: gerontocracia se explica allí, donde no hay más ciencia que la experiencia y los viejos lo saben todo, pues cualquier caso nuevo les resulta conocido por haber visto muchos similares. Dice Faguet que el libro puesto en manos de los jóvenes, es el enemigo de la experiencia que monopolizan los viejos. Y se desespera por que el viejo ha caído en ridículo, aunque comete la imprudencia de juzgarle con verdad “convengamos de buena fe que se presta a eso: es obstinado, es maniático, es verboso, es cuentista, es fastidioso, es regañón y su aspecto es desagradable”, ningún joven ha escrito una silueta más sintética que esa, incluida en su volumen sobre el culto de la incompetencia.
Faguet opina que el viejo está desterrado de las mediocracias contemporáneas. Grave error que solo prueba su vejez.
Toda sociedad en decadencia es propicia a la mediocridad y enemiga de cualquier excelencia individual; por eso a los jóvenes originales se les cierra el acceso al Gobierno hasta que hayan perdido su arista propia, esperando que la vejez los nivele, rebajándolos hasta los modos de pensar y sentir que son comunes a su grupo social. Por eso las funciones directivas suelen ser patrimonio de la edad madura; la “opinión publica” de los pueblos, de las clases o de los partidos, suele encontrar en los hombres que fueron superiores y empiezan ya a decaer, el exponente natural de su mediocridad. En la Juventud son considerados peligrosos, solo en las épocas revolucionarias gobiernan los jóvenes; la Revolución Francesa fue ejecutada por ellos, lo mismo que la emancipación de ambas Américas. El progreso es obra de minorías ilustradas y atrevidas. Mientras el individuo superior piensa con su propia cabeza, no puede pensar con la cabeza de las mayorías conservadoras.
No hay, pues, la falta de respeto que, en sus vejeces respectivas señalaron Platón, Aristóteles y Montesquieu, antes que Faguet. Afirmar que por el camino de la vejez se llega a la mediocridad, es la aplicación simple de una ley general que rige todos los organismos vivos y los prepara a la muerte. ¿Por qué extrañarnos de esa decadencia mental si estamos acostumbrados a ver desteñirse las hojas y deshojarse los árboles cuando el otoño llega perseguido por el invierno?
Admiremos a los viejos por las superioridades que hayan poseído en la juventud. No incurramos en la simpleza de esperar una vejez santa, heroica o genial tras una juventud equivoca, mansa y opaca; la vejez no pone flores donde solo había malezas, antes bien, siega las excelencias con su hoz niveladora. Los viejos representativos que ascienden al gobierno y a las dignidades, después de haber pasado sus mejores años en la inercia o en orgías, en el tapete verde o entre rameras, en la expectativa apática o en la resignación humillada, sin una palabra vil y sin un gesto altivo, esquivando la lucha, temiendo a los adversarios y renunciando los peligros, no merecen la confianza de sus contemporáneos ni tienen derecho a catonizar. Sus palabras grandilocuentes parecen pronunciadas en falsete y mueven a risa. Los hombres de carácter elevado no hacen a la vida la injuria de malgastar su juventud, ni confían a la incertidumbre de las canas la iniciación de grandes empresas que solo pueden concebir las mentes frescas y realizar los brazos viriles.
La experiencia viril complica la tontería de los mediocres, pero puede convertirlos en genios, la madurez ablanda al perverso, lo torna inútil para el mal. El diablo no sabe más por viejo que por diablo. Si se arrepiente no es por santidad; sino por impotencia.

El Hombre mediocre. De José Ingenieros. Biblioteca Clásica y Contemporánea. Editorial Losada S.A Buenos Aires.

domingo, 26 de julio de 2009

"Recuerdos del pago"


Florece en mi pensamiento
el recuerdo que entrevera
fogones amanecidos
y evocaciones camperas.

De lonjas cortando el viento
en baguales reservados
de jinetes aguerridos
y domadores mentados.

Estribillo
Que no caigan en olvido
las tradiciones camperas
que sigan amaneciendo
los fogones y las yerras.
Mi verso tiene el consuelo
de que sirva como lanza
para que abra corazones
a costumbres de mi patria.

Mate amargo, asao con cuero
empanadas y amasijos
usanzas tradicionales
que mi pago ha tenido.

Al ocaso de la tarde
algún payador genuino
improvisaba en guitarra
vidalas , gatos y estilos.

Recuerdos del pago
Aire de triunfo
Música: Javier Bravo

martes, 21 de julio de 2009

La Laguna

Nació por contar estrellas
Vivió por mecer la luna
Su charco de agüita mansa
Creció junto con la lluvia

Corral de pircas pa´grillos
Con bretes de junto y piedra
Duerme su sueño de estrellas
En mansa paz la laguna.

Cuando le estira la siesta
Llanura roja de ceibos
El sol la viste de magia
Parado arriba del cielo.

Después le quincha la tarde
Un alero de tacuaras
Que boleando las carnadas
Tajan el aire surero-

Bañó con plata de luna
El pejerrey sus escamas
Cuando la noche aceituna
Pinta de verde las ranas.

En la paciencia del barro
Moldeo su nombre: laguna
Tiempo de agua y fortuna
De un pescador que soñaba

Soñador de noche larga
Sentado en medio de brumas
Sueña mojarras de plata
Cuenta monedas de luna.

Después se hunde la noche
En renegrido desierto
Mientras las manos del viento
Acarician su fortuna.

Nació por contar estrellas
Vivió por mecer la luna
Su charco de agüita mansa
Creció junto con la lluvia

Corral de pircas pa´grillos
Con bretes de junto y piedra
Duerme su sueño de estrellas
En mansa paz la laguna.
Milonga de
Carlos Di Fulvio

domingo, 12 de julio de 2009

Otro reencuentro

Esta historia comenzó aquí en junio de 2007 bajo el titulo de "Taxapel, laubur, morriñas y saudades" les conte aquella vez de nuestro gen vasco "Eleodoro Algañaraz" y mostré algunas fotos. Esas fotos ayudaron al reencuento con los hijos y nietos de tío Isaias. Desde junio de 2008 con Isalaga compartimos mate, lecturas, películas...


Y en este mes de Julio… más precisamente el 5 de julio
UY!!UY!! Que emocionante momento encontrar a mi papá, abuelo y tío Norberto en Internet. NO SALGO DE MI ASOMBRO!!! Mi nombre es Gladis Algañaras, mi papá José Arnol(fallecido) y bue...mi abuelo José Leoncio. Gracias por esto. Gladis.

Sigue asi:
Gracias Gladis… y sí estamos emparentadas, un gusto saber que estas en algún lugar leyendo esto, que hayas descubierto esa fotito de José Arnold y Celina pequeñitos. Podrás escribirme a mi mail?, me gustaría saber más de vos y esa parte de la familia. Mi abrazo. Lili


…y Gladis escribe

Querida Liliana:
Recién tengo un rato para entrar a Internet y sí que la noticia de la flia. me ha incentivado a conectarme mas seguido.
Te cuento que hable con mi prima Patricia quien se comunicó con Cota. La nena de la foto que ésta junto a mi papá es Elida María Algañaras (Cotita), también dijo Cota (88) que la hermana de José Leoncio, mi abuelo, se llamaba Celia Florencia y falleció poco tiempo después que mi abuela, cuando aún era muy joven, al igual que mi abuela quien está en la foto de casamiento, ella se llamaba María Zulema Montenegro de Algañaras, falleció a los 25 años de edad, producto de una intervención quirúrgica, según contaba mi “abu” José. También recordó tía Cota que mi bisabuela luego del fallecimiento de su hija, nunca más salio de la casa por su depresión, cuidando de papá y de tía. Siempre recuerdo cuando papá nombraba a su abuelita, la adorada, vivían enfrente de la casa dónde también funcionaba la carnicería del tío Norberto Algañaras. Buscando en Internet encontré la foto de esa esquina que pertenecía a los Algañaras, figura como circuito turístico de Gral. Madariaga.
Te nuestro la rama nuestro árbol genealógico:

Los abuelos José Leoncio Algañaras-Maria Zulema Montenegro (foto) Tuvieron dos hijos José Arnol (papá) y Elida Maria (Cota)

Luego de enviudar, mi abuelo se caso con Juana Olivera y nació Leoncio Argentino Algañaras.
Elida Maria (Cota) Se caso con Omar Erbelino Sarti su única hija se llama Patricia Maria Sarti.
Jose Arnol(Papa) se casó conVictoria Coronel (Mamá) y llegamos nosotros Héctor Arnol y yo la que suscribe Gladis Susana. Mi hermano Héctor Arnol tiene dos hijos (2 soles) ¡Adoro a mis Sobrinos!. Ellos son: Alejandro Algañaras (Licenciado en Relaciones Publicas y Maria Agustina.
Mi Hermano es muy serio como lo eran mi abuelo y papá. Hombre de pocas palabras. Yo en cambio, verborragica y risueña, una vez una Profesora me dijo que si seguía riéndome todo el tiempo iba a tener muchas arrugas de grande y Oh!!! adoro mis patas de gallo, nunca me haría nada en la cara, son las huellas de mi tiempo y jamás las borraría, estoy orgullosa de ellas.

Leoncio Argentino se casó con ¿?¡! Toto (Podes Creer, no recuerdo el nombre de Toto. Bueno ella sabrá perdonarme, falleció en el 92 era una mujer divina, docente en Madariaga muy querida en el Pueblo. De ese matrimonio nacieron Sebastián Algañaras y Sofia Algazaras. Sebastián tiene dos hijos
Leoncio formo nuevamente pareja con Irma

Bueno Lili me despido porque ya mis hijos (15 y 9) me están pidiendo la pc ahijunaaaaaaaaaaa!!!jajja
Te mando un beso grande!!
Gladis
No recuerdo haber conocido a Gladis, pero en nuestra charla telefónica las dos coincidimos en repasos... la casa de la familia Iriart en General Guido, la de los Bustamante en General Madariaga y tantas otras cosas. Algañaraz y Algañaras son ramas de un mismo árbol, del "Paraíso" que creció robusto en los campos de Vecino.

El Bisabuelo de Gladis y mi Abuela Isabel, en algún lugar celebran este nuevo reencuentro.

miércoles, 8 de julio de 2009

JornadaS de Historia en Dolores

Recordamos a los interesados en participar en las Jornadas de Historia organizadas por la Sociedad de Historiadores de Dolores, que se llevarán a cabo los días 11 y 12 de septiembre de 2009, el plazo para inscribir los trabajos expirará el 31 de agosto de 2009.

1) El tema de los trabajos deberá basarse en antecedentes históricos de la provincia de Buenos Aires, sugiriéndose entre otros: Fundación de pueblos, establecimientos educacionales, obras públicas, periodismo (diarios, periódicos, revistas, periodistas, radios), causas judiciales célebres, biografías de personalidades sobresalientes, instituciones deportivas con más de 30 años de antigüedad, transporte (Mensajerías, primeras empresas automotoras, ferrocarril), hospitales, revoluciones y levantamientos armados.
Para más informes: pirali_historia_y_poesia@yahoo.com.ar

sábado, 4 de julio de 2009

Pedacitos de la Historia.del Partido de Vecino (actual General Guido)

Buenos Aires 15 de Marzo de 1867.-
La escuela del Vecino planteada por el celo del Sr. Iturralde […] tomará mayor desenvolvimiento porque el gobierno acaba de ponerla bajo su patrocinio.
Asisten “más de treinta niños cuyos exámenes fueron presenciados por el inspector de Escuelas”
Firman
Castro
N Avellaneda
Buenos Aires 27 de Junio de 1867
Decreto 19 de febrero 1867 crea las Comisiones municipales […] y habiendo remitido los Juzgados de Paz de aquellos partidos en que no existe centro de población las listas nominadas que les fueron pedidas con el objetivo que el nombramiento recayese en vecinos que a las condiciones generales de respetabilidad, inteligencia y honradez, reuniesen la de residir tan cerca como posible fuese del asiento del Juzgado el gobernador ha acordado y decreta:
Articulo 1º Las Comisiones municipales creadas por el citado decreto, se
compondrán del modo siguiente […]
Partido de Vecino

Titulares
Lino D Lagos
Dionisio P. Ponsati
Santiago Viale
Pedro Iturralde

Suplentes

Juan A Velázquez
Eusebio Godoy
José B. Vázquez
Cosme Puyol
Art 4º Comuníquese a quienes corresponde, publíquese y dése al Registro Oficial.
Firman
Alsina
Nicolás Avellaneda
Fuente: Registro Oficial de la Provincia de Buenos Aires 1868

jueves, 2 de julio de 2009

"Esa mujer" (*)

El Boletín El Amigo siempre noticioso acaba de llegar y una investigación Juan Caputto, titulada: Cinematográficas Hechos y sucesos relacionados con esta actividad, extraídos del diario La Voz, de Maipú, me recordó a “Esa mujer”y aquel suceso vivido durante la filmación de “La Carga de los Valientes”.

Reviso las viejas fotos que mi familia guardó de aquellos días, aquí la prueba, en la puerta del vehículo se lee Pampa Film... y repaso esa revelación que escuche en las inolvidables charlas de sobremesa.

- “póngale la firma amigo, La Carga de los Valientes se filmó en la Quinua, en Guido y trabajó la mismísima Eva Duarte. Fue antes de conocer al General, un papel chiquito. Por esos años se comentaba que María Eva era novia de Olegario Ferrando, propietario de los Estudios Pampa Film…”

La Película fue dirigida por el Chileno Adelquir Millar. Musicalizada por Lucio Demare. Producida por Pampa Film. Fecha de estreno 12 de junio de 1940 Elenco: Santiago Arrieta; Domingo Sapelli; Anita Jordan;Froilan Varela; Juan Sarcione; Roberto Fugazot; Carlos Fioriti; Eduardo Trino; Blanca Orgaz; Amalia Bernabé; Alberto Terrones; Toti Muñoz; Maria Eva Duarte; Nelo Cosimi; Nestor Deval; Rafael Smurro; Héctor Torres; Rene Migica;Roberto Velásquez; Joaquin Larrazabal.
http://www.cinenacional.com/peliculas/masdatos.php?pelicula=337

“Mientras la carrera cinematográfica de Evita continuaba sin éxito, a pesar de su noviazgo con Olegario Ferrando, el dueño de Pampa Film, en los radioteatros su ascenso fue notable.”
http://www.revista-noticias.com.ar/comun/nota.php?art=953&ed=1614


(*) http://www.literatura.org/Walsh/rwmuje.html

viernes, 26 de junio de 2009

...para leer antes del domingo

“Ya votaste Carancho”
“Cómo que ya voté”
“Que cómo ni que la mierda”, se habían reído “si te han dicho que ya votaste, ya votaste” y se rieron
“Cómo te llamas”
“Anselmo Aran”
[…] Cosas que ocurrían en este país hace treinta años, les digo, pero no volverán a repetirse, no al menos mientras nuestro glorioso partido sea gobierno…”

"Hombre fuerte" un cuento de Abelardo Castillo. Cuentos crueles página 85.-
http://www.scribd.com/doc/6727552/Abelardo-Castillo-Cuentos-Completos

lunes, 22 de junio de 2009

Ferro-Carril del Sud

Anuncia la próxima salida del tren a Mar del Plata
P. Constitución 6.45 AM
parando en estaciones intermedias.
Arribo a E. Velásquez 1.20 PM.
Buscando datos sobre la Estación Velásquez del Ferrocarril del Sud
( Nombre con el que hasta 1896 se conoció la Estación de General Guido) Escribí algunos mail. Desde http://www.todotren.com.ar/resondió Juan Enrique Gilardi y hasta me envió este horario de 1893 “una gentileza de Marcelo Arcas de Tandil que tiene un blog llamado "Rumbo al Sud". aclara Juan Gilardi.
Gracias a estos nuevos amigos que ya invitamos a este humilde almacén de ramos generales.


Haciendo un clik sobre la imagen podrán apreciar con claridad los horarios y los nombres de la Estaciones

sábado, 20 de junio de 2009

"El fraude patriótico"

La serie de fechas clave que se abre con el crash de Wall Street de 1929, va pasando por el 6 de setiembre de 1930 y se cierra con las elecciones del 5 de abril de 1931, marca la coyuntura histórica que permite una primera aproximación al fenómeno argentino puesto bajo el rubro general de "fraude patriótico".

http://www.magicasruinas.com.ar/revistero/argentina/fraude-patriotico.htm
“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).