martes, 21 de julio de 2009

La Laguna

Nació por contar estrellas
Vivió por mecer la luna
Su charco de agüita mansa
Creció junto con la lluvia

Corral de pircas pa´grillos
Con bretes de junto y piedra
Duerme su sueño de estrellas
En mansa paz la laguna.

Cuando le estira la siesta
Llanura roja de ceibos
El sol la viste de magia
Parado arriba del cielo.

Después le quincha la tarde
Un alero de tacuaras
Que boleando las carnadas
Tajan el aire surero-

Bañó con plata de luna
El pejerrey sus escamas
Cuando la noche aceituna
Pinta de verde las ranas.

En la paciencia del barro
Moldeo su nombre: laguna
Tiempo de agua y fortuna
De un pescador que soñaba

Soñador de noche larga
Sentado en medio de brumas
Sueña mojarras de plata
Cuenta monedas de luna.

Después se hunde la noche
En renegrido desierto
Mientras las manos del viento
Acarician su fortuna.

Nació por contar estrellas
Vivió por mecer la luna
Su charco de agüita mansa
Creció junto con la lluvia

Corral de pircas pa´grillos
Con bretes de junto y piedra
Duerme su sueño de estrellas
En mansa paz la laguna.
Milonga de
Carlos Di Fulvio
“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).