lunes, 28 de septiembre de 2009

Letras, olores, paisajes que se grabaron, allá lejos y hace tiempo,

en nuestra recién estrenada memoria... y que está mañana regresan con todo su esplendor, en la inconfundible voz de Raly Barrionuevo


Deshojaba noches esperando en vano que le diera un beso,
pero yo soñaba con el beso grande de la tierra en celo.
Flor de Lino,qué raro destino
truncaba un camino
de linos en flor...
Deshojaba noches cuando la esperaba por aquel sendero,
llena de vergüenza, como los muchachos con un traje nuevo:
¡cuántas cosas que se fueron,
y hoy regresan siempre por la siempre noche de mi soledad!
Yo la vi florecer como el lino
de un campo argentino maduro de sol...
¡Si la hubiera llegado a entender
ya tendría en mi rancho el amor!
Yo la vi florecer, pero un día,
¡mandinga la huella que me la llevó!
Flor de Lino se fue
y el hoy que el campo está en flor
¡ah malhaya! me falta su amor.
Hay una tranquera por donde el recuerdo vuelve a la querencia,
que el remordimiento de no haberla amado siempre deja abierta:
Flor de Lino,te veo en la estrella
que alumbra la huella de mi soledad...
Deshojaba noches cuando me esperaba como yo la espero,
lleno de esperanzas, como un gaucho pobre cuando llega al pueblo,
flor de ausencia, tu recuerdo
me persigue siempre por la siempre noche de mi soledad...
Flor de Lino Vals de Héctor Stamponi y Homero Expósito

"Hay mañanas que uno abre la ventana y tiene la impresión de que el día lo está esperando"
Charles Baudelaire

miércoles, 23 de septiembre de 2009

FIESTAS PATRONALES 2009


María, Merced de Dios, regalo de Cristo a los hombres. La Trinidad Santa te envió mensajera de libertad y misericordia. Madre de todos, ternura de Dios para los pobres.
Madre de la Merced, enséñanos a valorar nuestra fe cristiana, haznos capaces de amar con caridad mercedaria, conviértenos en portadores de paz.
Que tus besos derritan la violencia que nos envuelve, hasta que recuperemos, en tu regazo materno, la ilusión de familia, transformado el mundo en un hogar.
Bendice este pueblo tuyo, que te proclama patrona y madre.

El carisma mercedario de liberar a los cautivos, sometidos, humillados sigue siendo tan necesario hoy como ayer.
LA DIRECCIÓN DE CULTURA Y LA COMISIÓN PARROQUIAL,

INIVITAN A TODA LA COMUNIDAD A PARTICIPAR DE LA MISA Y PROCESIÓN EN CELEBRACIÓN A LAS FIESTAS PATRONALES DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED.
LA MISMA SE DESARROLLARÁ EL DÍA JUEVES 24 DE SEPTIEMBRE A PARTIR DE LAS 11 HS EN LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED Y CONTAREMOS CON LA PRESENCIA DEL SR. OBISPO DE LA DIOCESIS DE CHASCOMUS, MONSEÑOR CARLOS HUMBERTO MALFA.

EN EL MARCO DE LOS FESTEJOS, SE REALIZARÁ UN ALMUERZO COMUNITARIO EN INSTALACIONES DEL CLUB RECREATIVO CULTURA. LAS ENTRADAS ESTÁN A LA VENTA.

LA DIRECCIÓN DE CULTURA, INAUGURARÁ EL DÍA VIERNES A PARTIR DE LAS 19 HORAS DOS MUESTRAS ITINERANTES EN ALUSIÓN A LA FECHA PATRONAL EN EL MUSEO MUNICIPAL “DEL VECINO” A CARGO DE LOS ARTISTAS PLÁSTICOS SR. CARLOS ERNESTO PIESKE DE LA CIUDAD DE CHASCOMÚS Y SRA. NELIDA COLOMBO DE PAULSEN (CUCA) DE LA CIUDAD DE MAIPÚ.

ESPERAMOS, UNA VEZ MÁS, QUE NUESTROS VECINOS NOS ACOMPAÑEN EN ESTA CELEBRACIÓN.

Maria Marta Vargas
Directora de Cultura

jueves, 10 de septiembre de 2009

“Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo” Julio Cortazar;
http://www.biblioteca.clarin.com/

viernes, 4 de septiembre de 2009

"aroma nostalgioso"

Llegó la Revista electrónica de los Amigos del Museo Kakel Huincul. Buena lectura que nos invita a conocer el pasado de Maipú y de su gente sobre todo a quienes como yo somos forasteros en el pago.
Al tiempo que leía en La Violeta : Flor de la Ciudad de Maipú "Con la humildad de sus gentes y sus calles, en el Maipú, de tardes soleadas y mañanas bulliciosas y como símbolo de un pasado que nos honra, que sabe de pampa y cielo abierto, de estancias viejas y montes perfumados...Con el perfume de sus protagonistas, LAS VIOLETAS… suave tapiz que se extiende clamorosamente bajo la sombra de los añosos árboles...., ¡EMBLEMÁTICA FLOR!, que es nuestra, con su humildad y su aroma nostalgioso.”
(Anónimo) Facilitado por la Srta. Zulema I. Guma Maipú - Julio de 2002

Recordaba aquella vieja película española Violetas Imperiales.

Yo era muy chiquita -y sí, alguna vez fuí chiquita- cuando mi abuela, aquí, en mi Banfield natal, canturreaba las canciones de la pelí… “Violeta para ti / tengo yo una canción / La misma que aprendí / en tu antiguo pregón”. El abuelo, republicano, rezongaba, silbaba ¡Ay Carmela! y maldecía al caudillo.

Recuerdo cuando vi, por primera vez, la película. Fue en la vieja tele, blanco y negro por canal siete. Desde ese día soñé con la Alhambra y en el sueño fui la gitana, la violetera.

La hermosa Carmen Sevilla cantaba: “Llévelo usted señorito / Que no vale más que un real / Cómpreme usted este ramito / Cómpreme usted este ramito / Pá lucirlo en el ojal”.
Ese año, las tardes de primavera fueron mágicas. Los paraguas se convertían en sombrillas. Los diarios en enormes enaguas que cubríamos con esa sábana blanca en desuso. Así jugábamos mis amigas y yo. Mucho helecho, corona de novia y las violetas que cosechábamos en nuestros respectivos jardines. Para que todo fuese más real, dejábamos correr el agua de la canilla hacia un fuentón de lata. El murmullo del agua nos llevaba a La Alhambra y la que había logrado conseguir la mayor cantidad de violetas, se convertía “ipso facto” en la protagonista: “Piensa que en esta corte francesa / eres más que gitana princesa”.
Cantábamos y bailábamos hasta que el alguien gritaba ¡¡¡cierren el aaaaagua ya!!!!

Con la primavera llegan las primeras violetas, cuando las descubro, evoco aquellos felices años de mi infancia y esos otros versos que decía mi memoriosa abuela Pita “Almudena mía/ no te vayas tú de aquí, / que él es duque y tú una pobre / violetera de Madrid” mientras escoba en mano agitaba los macizos de narcisos y jacintos para correr ese “sapiola” (había mucho sapo por aquellos años) que había buscado la perfumada sombra de las violetas que bordeaban los canteros. … Y sí, el perfume de La Violeta es nostalgioso.



¡GRACIAS MAIPÚ!

jueves, 3 de septiembre de 2009

"...el amor se cocina entre el sueño y las ollas"


Tanto apetitoso comentario, trajo a mi memoria unos versos de A. Tejada Gomez. Recordé haberlos copiado sobre la contratapa de alguno de esos libros que relegué hace muchos años. “Entonces volveremos a tu casa y mi casa. / Entraremos callados a la sabiduría. / Yo hablaré con el viejo de huelgas y salarios / Y tú entrarás al templo breve de la cocina”
La memoria externa, a la que estoy conectada, me ayudó y aquí quedan con la recomendación de hacer una visita a la página del autor


“Me voy, estoy campante, soy la lengua del fuego,
pero cuando fundemos la casa frente al sol,
cuando entremos desnudos a tu cuerpo y mi cuerpo,
tendremos que saber cómo se cuecen habas,
cómo se pica el ajo, cómo se asa un pescado
para que nos amemos con los viejos rituales
que la sartén antigua escandaliza y fríe
otra vez, otro día, otro amor, otro fuego
y nos tenga paciencia porque somos muy jóvenes
y no nos damos cuenta que la vida se quema.
Entonces volveremos a tu casa y mi casa.
Entraremos callados a la sabiduría.
Yo hablaré con el viejo de huelgas y salarios
Y tú entrarás al templo breve de la cocina.
Y allí, sencillamente, como pollos mojados,
Iremos aprendiendo a saborear la vida.
Ese día sabré que el vino toca fondo
Y en tus ojos maternos reirá la cebolla:
Volverás de allí dentro trayéndome una lágrima
Vegetal y profunda de mujer jubilosa.
Todos nos reiremos del laurel hacia arriba,
Desde la flor del tuco al estofado orondo,
porque somos tan torpes que recién entendemos
que el amor se cocina en el sueño y las ollas.”

Armando Tejada Gomez El canto popular de las comidas. 1974

“Sustraido” de La Peña del colorado

martes, 1 de septiembre de 2009

De marcas y señales

La receta de las empanadas marcadas fue una de las primeras cosas que archive aquí.
Aquí la descubrió Gladis, que guardaba en su memoria el sabor de la receta familiar, las preparó, fotografió su obra y hasta les dedico unas décimas.
Ahora la receta de estas empanadas marcadas anda dado la vuelta al mundo y de tanto en tanto vuelve con un ¡Gracias, en casa las hacían! ó…esto me suena a bolazo, soy de Guido y nunca comí esas empanadas…

Ya lo he dicho muchas veces pero, no esta de más repetir que el chirrido y el olor del azúcar quemándose sobre el lomo de la empanadita reconocen, al menos para nuestra familia, origen en “los Guidos” y ciertamente que ha de haber otras fórmulas, iguales o superiores, en el pago.

Este espacio fue abierto para reencontrarnos, los guidenses nativos y también los por opción. Uno de los requisitos es aceptar compartir la voluntad de memoria para así rescatar del olvido esas pequeñeces que una de mis abuelas llamaba zarandajas.
Qué bueno si los jóvenes, que tienen mayor acceso a la tecnología, acompañasen a los abuelos a familiarizarse con esta extraordinaria herramienta. Conseguirían un equipo invencible y mi descreido amigo descubriría el sabor de las empanadas marcadas.

Volviendo a las empanadas vale otra aclaración, si el azúcar le da la marca, el repulgo la señal de izquierda a derecha relleno completo, de derecha a izquierda, no llevaba huevo. ni aceitunas … Las orejanas no traían pasas de uva.
Si en la reunión había empanadas sobre seguro también estos pastelitos de membrillo, con almíbar y grageas.

750 grs. de harina común 1 huevo entero más 1 yema 1 taza de agua tibia en la que diluimos la cantidad de una cuchara sopera de sal gruesa (hacemos salmuera) 4 cucharadas de grasa (o manteca) apenas tibia. Dulce (membrillo o batata) para el relleno.
Preparación:
Poner sobre la mesa la harina ahuecar en el medio agregar, el huevo, la yema, la taza de salmuera tibia y las 4 cucharadas de grasa (o manteca) blanda apenas tibia. Tomar la masa, debe quedar bien suave, espolvorear con harina la mesa y extender con palote hasta que quede bien fina para entonces realizar un empaste.
Empaste es untar con grasa (o manteca) la masa, espolvorearla con harina y doblarla por la mitad. Una vez más estirar con palote, untar con grasa (o manteca) espolvorear doblar nuevamente y una vez más estirar con palote, empastar, espolvorear y doblar. Este proceso es para lograr un hojaldre rápido. Dejar descansar la masa cubierta con un lienzo el tiempo que lleve ordenar los cacharros, siempre hay que trabajar con la cocina ordenada.

Volver a estirar la masa bien finita y cortar cuadrados, poner el relleno en el medio, humedecer alrededor del dulce tapar con otro cuadrado, presionar alrededor del dulce, llevar las puntas hacia arriba y listo para freír en grasa (se puede usar aceite) bien caliente hasta que se vean doraditos. Rociarlos con almibar y una lluvia de grageas.

Recetas como estas y más ricas aroman el recuerdo de nuestras abuelas trajinando en las cocinas, siempre atentas “elaborando” esa milagrosa infusión de “Cardo Mariano” para que tanta fritanga no nos “lastimase la víscera”

martes, 25 de agosto de 2009

Las ruinas circulares

Es uno de los primeros textos que leí de Jorge Luis Borges...

Nadie lo vio desembarcar en la unánime anoche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el idioma zend no está contaminado de griego y donde es infrecuente la lepra. Lo cierto es que el hombre gris besó el fango, repechó la ribera sin apartar (probablemente, sin sentir) las cortaderas que le dilaceraban las carnes y se arrastró, mareado y ensangrentado, hasta el recinto circular que corona un tigre o caballo de piedra, que tuvo alguna vez el color del fuego y ahora el de la ceniza. Ese redondel es un templo que devoran los incendios de antiguos, que la selva palúdica ha profanado y cuyo dios no recibe honor de los hombres. El forastero se tendió bajo el pedestal. Lo despertó el sol alto. Comprobó sin asombro que las heridas habían cicatrizado;
El texto completo en:
http://www.escribirte.com.ar/destacados/3/borges/textos/319/las-ruinas-circulares.htm

viernes, 21 de agosto de 2009

"Los Gauchos de Madariaga" de Don Mario Pardo

La letra original (*)
(Recitado, sin canto)
Ya roncan los acordeones
y la boca se me hace agua,
ranchera del buen compás,
mostrando lo que es capaz
un gaucho de Madariaga.

(Canto)

Lindo pago Madariaga
con su paisanada,
su gauchaje flor.
llevales con mi ranchera
la expresión sincera
de mi estimación.
Morochita de ojos negros
que, con tus hechizos,
me han engualichao.
Ya no tengo paz ni calma
solo pienso mi alma,
estar a tu lao.

Estribillo
Lindo pago Madariaga
con su paisanada,
su gauchaje flor.
Y al compás de esta ranchera,
La china que espera
Sueña con su amor.

(Segunda parte)
Cuando suenan los cencerros,
de tropillas entabladas,
los gauchos de Madariaga
se aprestan a desfilar.
Ya nadie puede dudar
que son ellos los que vienen,
porque sus jinetes tienen,
el alma y la estampa
del gran Capitán.


Gracias a Juan (Tito) Naddeo que nos la envía desde la siempre cercana Maipú.


Capítulo XXX del libro "Madariaga,su historia y el país" de Abelardo Costas

Con la Guitarra
a cuestas

Todos los pueblos cantan.
Mario Pardo y los gauchos de Madariaga.
La Tuyusera, valioso aporte al cancionero de Madariaga.
El estilo “Recordando”.
La música popular en otros ritmos.
Coplas y canciones orejanas.
El proficuo refranero Madariaguense.


Todos los pueblos cantan

Todos los pueblos tienen cantores. Pero solo unos pocos, vaya saber porqué magia, inspiran a algunos poetas- del pago o forasteros- tiernas canciones en las que honran a sus casas, su paisaje o sus gentes y que luego sobreviven en la memoria de sus descendientes, ajenos ya a la circunstancia emotiva que originó su creación.

Madariaga es uno de ellos.

Recuerdan viejas crónicas madariaguenses la visita a principio de siglo del payador José Betinotti, el autor de la celebre “Pobre mi madre querida”. En épocas sucesivas con su guitarra a cuestas, vinieron payadores como Luis Acosta García, ya mencionado en otra parte de este libro – los hermanos Granatto y – como lo expresa Velázquez – una pléyade anónima de cantores y cultores de nuestras tradiciones gauchescas.

Raúl Zalguizuri – que sentía pasión por poetas y guitarreros – nos dejó una memorable página en la que refería hechos en los que su prodigiosa memoria competía con la belleza de su prosa.

“Alguna vez hemos señalado – comenzaba su artículo – que Madariaga es una de las poblaciones bonaerenses que más recibió la colaboración de poetas y músicos.”

“Sin hacer el detalle de las ofrendas poéticas recibidas de parte de payadores y cantores trashumantes que en todos los tiempos nos recordaron en sus composiciones, citaremos algunas obras que merecieron ser editadas y perviven en el recuerdo. “General Juan Madariaga”, marcha militar de Pablo González Amorin. “Recordando” (Oyendo el pericón) de Juan del Monte y Pablo González Amorin. “Himno al Gral. Madariaga” de Ángel Cotonat y Rafael P. Velázquez, “La Tuyusera”, ranchera del guitarrista dolorense Orlando Urruspuru y el afamado letrista Ismael R. Aguilar, “Canto a Madariaga de Afner Gatti, autor del conocido tango “Serpentinas de Esperanzas”; “Zamba del Tuyú” de Lucio Eber Jorge y Juan Carlos Rolón. “La Risueña” ranchera de Alberto Zappaliti; “Canto al Divisadero” de Ángel Montes; “De Madariaga” huella, de Lucio Eber Jorge e Hialmar Alberto Castillo y “A Madariaga” tango de José Dames, Juan Carlos Rolón y Juan Tomás Luques.

Zalguizuri, advierte en su enjundiosa nota que ha esta lista debería agregarse el aporte que en aquellos años había producido el interprete sureño Argentino Luna.
“Sin duda alguna el máximo cantor de todos los tiempo de las cosas madariaguenses”

Mario Pardo y “Los gauchos de Madariaga.”

Estimaba Zalguizuri, como otros muchos madariaguenses, que sin dudas la composición que más había contribuido al conocimiento popular de nuestra ciudad, ha sido la famosa ranchera de Mario Pardo (*) “Los gauchos de Madariaga”, cuya original historia hemos relatado en el capítulo anterior.

Luego de una exitosa y brillante actuación en Madariaga, en aquel año de 1923, cuando la visión de aquellos peones ecuestres que regresaban de una feria le inspirara su famosa ranchera, ya de regreso en la Capital Federal, grabó su reciente creación para Disco Nacional Odeón, acompañado por dos guitarras. Quedando registrado con el número 6664A (**)

Sigue contando Zalguizuri, como conoció personalmente a Pardo, circunstancias en que el autor de la querida ranchera le reveló las cusas que le impulsaron a componerla.

“En noviembre de 1973 recibimos la visita de Don Mario A Pardo a quién acompañaba don Santiago Rocca, espíritu de excelencia con cuya amistad nos honramos. Fue en esa ocasión que Pardo reveló a muchos madariaguenses las circunstancias que inspiraron la música y sus versos.

En esa oportunidad Pardo aprovechó para agradecerle a Zalguizuri que se debiera a él la sugerencia de haber adoptado su célebre ranchera como música oficial de la Primera Fiesta del Gaucho, que como se recordará, llevó por nombre “Amojonando tradiciones tuyuseras”.

En aquella ocasión, nos dijo don Mario que los tiempos habían quitado actualidad a la letra – revela en su nota Zalguizuri – y por lo tanto había confeccionado otra que nos cantó acompañado de guitarra. El nuevo canto ahora expresaba:

Vienen los gauchos cantando sus cuitas
vidita
y en sus vidalitas entonan
sus himnos de paz y labor
como si fueran jinetes de Guemes.
valientes que a nada le temen
demuestran su gaucha destreza y valor

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(*): Mario Pardo no solo ha sido un compositor inspirado y feliz, sino un gran maestro de la guitarra. Quizás el grado mayor de reconocimiento que le ha tributado el mundo musical argentino esté dado por la circunstancia de haber dirigido en el Teatro Colón de Buenos Aires un conjunto de cien maestros de la guitarra en una velada de gala.

(**): En la otra cara con el Nº 6664B, estampó por primera vez un tango, “Ema”, un solo de guitarra, inspirado en los encantos de una joven niña madariaguense, muy hermosa, cuya aristocrática belleza impresionaba al artista.

jueves, 20 de agosto de 2009

Romancero Dolorense. de Juan Carlos Sanchez Sottosanto

Obra del Pintor Francés
Francia 1790 1870

V - Romance del mazorquero

Velay, señores, mi historia.
Una historia como tantas,
que por tantas, ni es historia:
es sangre que se abarata.
Crecí entre gauchos y negros,
entre indios y mulatas.
Pero un día como otros
me llamaron a la patria.
Qué era patria, no sabía.
Me dieron fusil y sable.
Aprendí a degollar godos.
Después la cosa es más fácil.
Con godos ya degollados,
para no aburrirse, un día
bandos oscuros surgieron
de la misma bandería.
Fue así que en las montoneras
degollar a uno, a otro
fue seguir como al antojo
de unos cuantos generales.
También degollado he indios.
A veces se me metía
en la cabeza que el rostro
muerto era espejo mío.
Ahora estoy aquí en Dolores.
He degollado unitarios,
señorones, señoritas,
niños, viejos, bicharracos.
No es difícil, la cabeza
suele juirse de un tajo,
y ya no me mete miedo
verla un rato como hablando.
Quizá me quepa eso algún día.
La verdá, ya estoy cansado.
La pampa amarilla y verde
ya me aburre demasiado.
No hay nada más lindo entonces
que el ocaso colorado.
El sol muere cada día.
Y se muere degollado.


Juan Carlos Sanchez Sottosanto
http://sanchezsottosanto.over-blog.es
“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).