viernes, 29 de febrero de 2008

Charlas de sobre mesa II

Como se los había prometido, otra de michalicos, otro Bien de Familia. Y ¡Gracias! Maria Bernarda por tan expresivo comentario a "La Prosapia del Julián Paredes".

"Pánfilo era un gato barcino, flaco y ronroneador que siempre estaba cerca de mamá, así me lo contaba mi hermano Rogelio, mientras tomábamos unos mates en el patio de su casa en Tandil rememorando nuestra feliz y lejana infancia allá en Guido.Papá lo llamaba Pánfilo, Mamá Chali y curiosamente el michalico respondía a los dos nombres. Cuando papá lo veía cerquita del fogón hecho un ovillo decía-Mire que es mañero este gato Isabel.Mamá sonreía suavecito, sólo mamá podía sonreír así.Cuando papá lo encontraba en el patio asoleándose o mirando fijamente a las ratonas que con sus saltitos movían las plantas de retama, decía fuerte para que mamá lo escuchara ¿qué sabe el burro de confites si nunca fue confitero?Y Mamá, salía restregándose las manos a la puerta de la cocina para responderle- un día el Chali te va a sorprender Bernabé… y papá, sonreía moviendo la cabeza. Y ese día llegó, Avinceto viejo (papá) estaba sacando tientos aquella tarde, sentado en su banquito de cadera, cuando el michalico rodeo la bomba del agua y se le acerco dejando caer a sus pies el producto de la cacería, una lauchita gris, que minutos antes andaba vivaracha entre la leña que se apilaba debajo del horno de barro, arqueo el lomo, maulló cortito y salió rumbo a la galería buscando las caricias de mamá que sonreía viendo la escena mientras canturreaba con melodía de Huellita “Overito Azulejo /Tranco andador/ en las quinientas varas/ siempre al fiador”Papá soltó una carcajada fuerte que se oyó en toda la casa y yo, sentado en la parecita de la galería, reía con ellos –recordaba Rogelio, aquella tarde en el patio de su casa en Tandil- Desde entonces papá no volvió a llamarlo Pánfilo, desde ese día fue “el Chali”. Murió de viejo una siesta de enero, bajo la sombra de la planta de retama y allí descansa, en ese, su lugar de nuestra casa en Guido. El Chali, Overito Azulejo tranco andador...
Aquella tarde, mi hermano y yo volvimos a guardar en la cajita invisible, donde mamá decía, se guardaban las cosas lindas, esos retacitos de felicidad".

La Cajita invisible, es capaz de aparecer el día más triste, más oscuro y abrirse frente a nuestros ojos para secarnos con una brisa suave las lágrimas, encendernos la sonrisa y así entibiarnos el corazón. Esta tarde fría de
Agosto de 1978 se ha abierto para mí.

Ese año, en ese mes, tío Rogelio había muerto en Tandil y mi papá guardaba para nosotros, entre sus papeles este “retacito de felicidad” que hoy compartí con ustedes.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Charlas de sobre mesa I




Mientras seguimos esperando que otros Guidenses acerquen sus recuerdos, comparto con ustedes los de mi familia. La foto, una de las tantas que saca mi hermano, documentando que en nuestra familia estos “amigos” ocupan un lugar especial.

"Las Charlas de sobre mesa" las dejó escritas mi padre, demostrando que "los michalicos" han ocupado ese puesto desde siempre.

Cuando lean lo que sigue recuerden que, mi padre sólo tenía estudios primarios cursados en la Escuela Nº 1 de General Guido, como le gustaba decir.

...Chiquito escondido entre pajonales y cañadas, estrechado, entre el espejo de agua de la laguna hacia el poniente y el campo con sus cañadones al naciente está General Guido, nuestro pueblo. Nosotros pasábamos dentro de sus límites el año escolar finalizado éste, emprendíamos el viaje al campo que arrendaba nuestro padre, para pasar allí los meses del verano.Los días pasaban rápido, ni cuenta nos dábamos, la noche nos envolvía con sus misterios y los cuentos de luces malas y aparecidos que se contaban en torno al fogón ¡cuánto miedo! Los más chicos tiritábamos y corríamos a aferrarnos de las polleras de mamá buscando amparo para ese miedo a luz mala que no veíamos alumbrar o al aparecido que no aparecía por ningún lado.
Pero también había otras historias que hoy recordamos como "Los cuentos que nos contaban allá por 1917".


...Medianera de por medio estaba la casa de abuela Damiana Cabello, la mamá de mi mamá, con ella vivían dos hijas solteras Rosalía y Casiana - así la llamaba toda la familia- su nombre Damiana, el mismo de abuelita, quizás por esa razón, a la tía, todos la llamábamos Casiana. Era una narradora formidable, muy buena, tan buena como buena costurera. Cuando se fueron de Guido con su único hijo Adrián, vinieron a vivir a Lomas de Zamora y con Rosalía se dedicaron a la confección y arreglos de camisas, pero esa es otra historia que más adelante voy a contar, la que ahora me ocupa tiene que ver con la Historia familiar del Julián Paredes un gato barcino que vivía en la casa junto a otros tantos de su estirpe. Mamá siempre decía que “la flaca” (así la llamaba ella), hablaba con los animales desde chiquita y siempre estaba inventando “historias”. A nosotros, nos fascinaban sus cuentos, este en particular.

La Prosapia de Julián Paredes
Julián Paredes venga que hay visitas, llamaba parada en el dintel de la puerta de la cocina, -ya viene ustedes pónganse cómodos pedía, mientras "el michalico", con andar lento desperezándose de una de sus tantas siestas pasaba la puerta maullando, se subía en una banqueta bajita, donde había un almohadón de crochet de varios colores. Ella lo presentaba con ustedes Julián Paredes. No sea descortés. ¡caramba!, salude a las visitas, amonestaba. El gato bajaba la cabeza en reverencial saludo, motivo suficiente para que tía sentenciara: distintivo inequívoco de su real origen y gran prosapia, ustedes lo están viendo muchachos y darán fe. Entonces comenzaba a desparramar nombres. Es tiempo de aclarar que muchas veces la oímos contar la Saga de los Paredes, y los nombres que estamos recordando nunca cambiaron. Con la ayuda de mis hermanos hemos rearmado una de aquellas historia para contárselas hoy. Escuchen... El abuelo paterno del michalico Julian fue Don Eufrasio Paredes casado durante la Guerra del Paraguay con Ypacarai Ñandubay hija ella de un Cacique Guaraní, de ese matrimonio nacieron muchos hijos entre ellos Nazario Paredes Ñandubay, Padre del Julián. El abuelo materno fue Ramón Cisneros, la abuela Úrsula Mendoza, de esa distinguida familia, como no podía ser de otra manera, nació la distinguidísima Manuelita Cisneros madre del aquí presente decía señalando al gato que la miraba soltando unos maullidos cortitos. ¿Seguimos entonces Julián con el relato de sus siete largas vidas?, preguntaba y michalico volvía a maullar ¡Ah¡ usted quiere que cuente como nos conocimos usted y yo. Bueno. Entonces comencemos a deshojar su árbol.
Julián Paredes Cisneros nació en los galpones de la Estación del ferrocarril, apenas tenia unos seis meses, su espíritu aventurero lo llevo a explorar los alrededores, corriendo una mariposa trepo el terraplén, siguiendo de cerca un sapo llegó hasta la laguna, y esquivando el vuelo raspante de los teru teru se le hizo de noche y se encontró solito en medio de la Plaza, yo venia con mamá y mis hermanas de la Iglesia cuando lo vi al pie de la palmera grande, él, también me vio y cuando llegamos a casa dos pasos atrás Julián nos venia siguiendo. Lo invite a pasar, no se hizo de rogar, traspuso el zaguán, derecho se vino a la cocina y aquí estamos, levantaba la vista del bordado que tenia entre manos, nos miraba con una sonrisa picarona y preguntaba es así ¿verdad Julián? Y el michalico maullaba ¡creanlo! varias veces maullaba, bajaba de la banqueta, paseaba por debajo del banco largo, arqueando el lomo, buscando nuestras manos para que lo acariciáramos. ¡No, no! decía Casiana riendo a carcajadas, ¡patrañas!, Julián, ¡envidia! o vaya a una a saber que. Esta molesto por ciertos comentarios mal intencionados, contaba tía volviendo al bastidor... y continuaba, a Julián siempre se lo relaciono con lo más rancio de esta sociedad, eso sirvió para que, no hace mucho, le adjudicaran un romance con una de las chicas de Wilson, pero sólo son habladurías del chusmaje, todos en ésta casa, ustedes también lo saben, él está comprometido con Clarita Alegría, hija del viejo Bienvenido y de Marucha Girado. Dicen por allí que la Clarita ya empezó a tejer batitas… ¿le dice algo eso?, preguntaba, mientras el gato otra vez en su almohadon sé hacia ovillo entregándose al sueño... ¡Que resulto bandido Julián Paredes! ¿A las Chicas de Wilson no les habrá prometido casorio, verdad?. ¡Hágase el dormido, nomás!
Bueno sobrinos decía guardando su bordado en un cofre de madera y en voz muy bajita como para no interrumpirle el sueño, al gato, la seguimos en otro momento, él trabaja de noche y hoy interrumpimos su siesta.¿Dónde trabaja tía? preguntamos a coro. En el control y exterminación de toda alimaña dañina. Por su gran valentía muchas veces lo han venido a buscar de distintos lugares, hace poco estuvo en La Quinua, había allí una comadreja que los tenía a maltraer.
¿Y tiene hermanos? ¡Oh, Muchísimos! … son siete, si lo contamos a él ocho. El seminarista Patricio Paredes, nació para cura, vistió sotana desde que abrió los ojitos, zapatos negros y un fino cuello blanco son sus señas particulares durante mucho tiempo estuvo en la iglesia hasta el triste día que se cayó la torre del campanario, desde entonces nadie lo ha vuelto a ver, las malas lenguas, que por aquí hay muchas, más de las que se ven y muy malas por cierto, dicen que el Patricio aprovechó y abandonó el sacerdocio ese día, que lo vieron salir por los fondos hacia la laguna. Allí, en el pajonal vive la Flora Mosquera con las cuatro hijas del Pelado Argüelles, bueno dicen que con la menor anda noviando el Patricio, que esta escondido allí, que en noches de luna se lo escucha llorar y pedir perdón por sus pecados. ¡Mentiras! ¡Infamias! de las lenguas viperinas.
Miren ustedes como son las cosas en pueblo chico… Julián es mayor que el Patricio y anduvo entreverado con la Flora, la misma, si hasta, una noche de luna llena lo desafió el Cirilo Sandoval, más que amigo, su hermano de leche, en el techo de la estación por los amores de ella, de la Flora. Fue terrible, el Julián que nos es de arriar con poncho, imagínense, se fueron a las barbas. Una de las primeras peleas de Julián, volvió maltrecho aquella noche, pero el Cirilo no se la llevo e arriba y todo por nada, una semana después la Flora andaba entreverada con Argüelles. Así las cosas. Juan Cruz Paredes el otro hermano de Julián se fue a Dolores está muy bien ubicado en el Juzgado, si ustedes lo ven lo reconocen enseguida traje negro guantes, polainas blancas, un señorito, no hace mucho estuvo por aquí visitando parientes y presentó a su prometida Ivonne de Avigñon, sí, de familia francesa muy linda, ojos celeste y vestida de blanco, una princesa. Como pueden ver Julián Paredes tiene prosapia. Las cinco Hermanas todas bien casadas Aurorita con Uladislao Hernández, Clemencia con Marquitos Lujan, Rosaura con Parmenio Sierra, Carmen con Emeterio Guevara y finalmente Blancaluz con Idarcielo Galván.
¡Hay linaje, hay prosapia! ¿Quién lo puede dudar?.
¡Ah! ¿Lo del Patricio? habladurías... ¡envidia! ... que en este pueblo de eso hay y mucho.
El bueno del Patricio, viajó a Buenos Aires, justo el día que cayó la torre de nuestra Iglesia, allí está ahora, en la Catedral, a los pies de Monseñor; él nació con la sotana puesta, tiene usted razón Julian, decía mirando al "michalico" que maullaba arqueando el lomo sobre el almohadon de crochet. ¡Acéptenmelo sobrinos, Julian tiene prosapia!

Hasta la próxima con otra de "michalicos"


domingo, 24 de febrero de 2008

...inagotable surtidor de recuerdos

… la búsqueda del libro que les traje el pasado viernes originó un desorden que debí reparar el fin de semana y como siempre esta tarea lleva más tiempo del requerido, música, mates que se enfrían. Demasiada casa vacía, inagotable surtidor de recuerdos…una tarjetita, un dibujo, un pedacito de papel con un trabalenguas… allí está todo

“Si tu gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto ¡que disgusto! El de mi gusto al saber que tu gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto.”

“¿Dónde esta es la lata? ¿Qué lata? La lata que enlata el enlatador. El enlatador no enlato la lata hoy, por eso no esta la lata ni el enlatador.”

“María Chuzena su choza techaba y un techador que por allí pasaba le dijo. ¿Maria Chuzena tu techas tu choza o techas la ajena?. Yo no techo tu choza, ni techo la ajena techo la choza de Mará Chuzena”

“El rey de Constantinopla se quiere desconstantinopolizar, quien primero lo desconstantinopolice buen descontantinopolizador será”

“De su plato con trigo tres tigres comen trigo. De su plato de trigo tres tristes tigres comen trigo. Tres tigres tristes trigo comen de su plato”

“Tía Mariana desenmaraña la maraña que enmaraña Don Magaña. ¿Desenmarañara mañana tía Mariana la maraña?

Así pasábamos horas entre risas, adivinanzas, trabalenguas y cuentos pero antes de dar comienzo al cuento propiamente dicho arrancábamos con el…

“Había una vez un pueblo que se parecía a un cuento viruento viruento de pico pico tuento de ponpovirá. Allí vivía una vieja virueja virueja de pico pico tueja de ponpovirá. Ella tenía tres hijos virijos virijos de pico pico tijo de ponpovirá
Uno iba al colegio viriejo viriejo de pico pico tiejo de ponpovirá
Otro iba a la escuela viruela viruela de pico pico tuela de ponpovirá
El tercero tenía gran estudio virudio virudio de pico pico tudio de ponpovirá.
La vieja virueja, los hijos virijos se fueron una siesta de ponpovirá
Y aquí se acaba el cuento viruento viruento de pico pico tuento de ponpovirá, pero no se pongan triste ni hagan bochinche que ya comienza el cuento y este, es de verdad.

Todo esto pasaba en otra casa, a escasas tres cuadras de aquí, por que a esta los tíos Madrid se muraron recién cuando comenzaba 1968. Demasiada casa vacía, inagotable surtidor de recuerdos… y ese perfume a madreselvas y jazmines que endulzan el patio y se meten por las puertas y las ventanas abiertas perfumando soledades de domingo.
Desde la radio me dicen que ya empieza el segundo tiempo de River - San Lorenzo... ¡Golazo de River 2-0 ! y ha comenzado a llover aquí en Banfield. Matecito cebado me voy a la Matera para mostrarles las fotos de los Corsos 2008 en este Gral. Guido que me envió Laura Tredenti.

viernes, 22 de febrero de 2008

Lo encontré!!!

Este es el libro del que les hablaba anoche. Aqui lo dejo. Romancero Guarani (1953-1956) Signo “Anahi” Buenos Aires 1962. Autografiado por el autor.
Y para mi sorpresa entre sus páginas un recorte de revista o diario, vaya una a saber, dónde podemos ver en primer plano a Don Osvaldo Sosa Cordero y por detrás ,dos de los Madrid, el de anteojos mi papá, el otro tío Loro, "haciendo sociales" en la Casa de Corrientes.
La foto marca la página 39… reeleo los Romances que recordaba anoche, pero voy a transcribir el que me indica la foto… por algo quedó allí, y ustedes ya me conocen, saben que me avengo a lo que dictaminan "las casualidades"




FAENA DE VIENTO NORTE

La vida tiene veinte años,
Es mujer y huele a vicio;
Se la juega por que sí
Quien se ríe del destino.
La muerte esta en la botella
Y el cuchillo está en el cinto.
Con el luto en las espaldas
Y el presagio en el silbido,
Borracho de norte y soles
Por los montes y caminos
Dando tumbos anda el viento
Como un moceton perdido.
La muerte esta en la botella
Y el cuchillo está en el cinto.
Por sombras de los palmares
Vienen rencores dormidos.
Marte le tiende a la Luna
Su fino puñal rojizo.
La veleta del boliche
Mira al sur con su gallito.
Una cordiona sombría
Estruja un son campiriño
Y allá salta un sapukai
Como un borbotón de vino.
La noche esta traspasada
Por una urdimbre de filos;
Las estrellas son pupilas
Brillantes de maleficio
Dos payés miden sus fuerzas
Bajo el abrazo del cinto
Y en el boliche se encienden
Candiles de desafío.
La muerte paso a las copas
De las copas al cuchillo;
Ocho golpes, cuatro cauces
Que ruborizan el piso…
Buscó un simple por que sí
Para clavarle el colmillo
Y se cuaja de amapolas
Sobre dos pechos macizos.
(Por la puerta del boliche
Se va el viento enmudecido
Pisando los tibios ceibos
De los coagulados ríos)
Dos payés contra arma blanca
Se quedaron ateridos;
los palenques se prolongan
hacia el cielo como cirios;
la Luna devuelve a Marte
su fino puñal rojizo
y la muerte en la botella
sigue pidiendo cuchillos.

jueves, 21 de febrero de 2008

El Eclipse



¿Vieron el eclipse, verdad? Magnifico espectáculo.

Anoche, aquí en el patio de casa mientras veía a la luna desaparecer tras la sombra recordaba unos versos que dicen:
“En cada región la luna/ -que en todo cielo es la misma-/no sé por qué sortilegio/ se nos antoja distinta./ Y cada cual la contempla/ según su punto de mira/ pensando que allí en su tierra, es donde luce más linda”
El poema pertenece a Osvaldo Sosa Cordero, escritor, folklorista correntino, que mi padre admiraba y que yo conocí a mediados de los sesenta, en alguna de las tantas peñas hasta donde “me arreaban” los Madrid. No recuerdo cuantas veces habré leído aquel librito, si algunos versos…

“Por el río de cobalto /viene bailando la barca;/ terciopelos y brocados / sobre ansiedades en marcha./ Alto y cruz en tierra firme / junto a un recodo del agua / y un sabor de incertidumbre/ agitado en la maraña / Ah!, el jubon de Juan de Torres,
Ah!, su pecho y ah! su espada. / Arroja sobre la arena/ un puñadito de España/ y queda San Juan de Vera/ de las Corrientes fundada./ Abril salta por los aires…"
O aquel

“Matronas de cromo antiguo/ rosario, libro y matilla,/desandan fervor adusto, los caminos de la misa. /Va la mañana trigueña chorreando tinta amarilla y la vieja plaza ofrece/tregua de fuente y de brisa./ En la simple calle estrecha /sol de infierno en lluvia fina;/ tras el crochet de las rejas/ estancia fresca y sombría./ Selva en síntesis los patios / donde la siesta aburrida/ digiere pesadamente/ su hartazgo de lagartijas./ Toda Corrientes es eso: ecuador y pesadilla”

Hoy he buscado el libro, sé que esta por aquí, en algún estante, entre tanta “bibliografía” Quería releer el "Romance de La Luna y el río", mostrarles el libro autografiado por el autor, no lo enconté...pero acabo de recordar su título "Romancero Guarani" Libro que se lee no se pierde decía Don Abel Cepeda y tenía razón.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Lo imposible lleva más tiempo

Esta es la Plaza de nuestro pueblo,
la foto la tomamos "prestada"
del Fotolog de Caro ...¡gracias linda!


Como siempre decimos este blog nació para rescatar recuerdos, anécdotas, leyendas de nuestro pueblo Gral. Guido.
Cuando se inauguraba el Museo, le escribíamos a la Dirección de Cultura del Municipio, ofreciendo, "esto", que sabemos es poco, que es artesanal, pero que está hecho con el corazón.
El 02/01/07 pusimos a Gral. Guido en Internet, desde lejos respondieron nos alentaron a seguir… 414 días después Gral. Guido no acusa recibo, tampoco responde la carta que publicamos en Semana Maipuense, dando la posibilidad a aquellos que no pueden acceder a Internet de participar contándonos sus recuerdos y comprometiéndonos desde aquí a subir el material que ellos nos envíen; sólo un Guidense declaró haberla leído y curiosamente reside en Mar del Plata.
A todos los que colaboran, nuestro agradecimiento permanente. A los que pasan, nos leen, nos dejan su cálido mensaje, sepan que actualizar se esta haciendo difícil, no imposible, téngannos paciencia, no dejen de visitarnos… Nosotros seguimos “golpeando la puerta de la casa vacía”

lunes, 18 de febrero de 2008

Postales de nuestro pueblo II


Hoy les propongo recorrer nuestro pueblo por las páginas de "El Camino es Largo"
El autor de esta novela, (relato, como le gustaba decir a él) es el Dr. Augusto J. Bialade, nacido en Gral. Guido en 1903, hijo de Don Augusto Pedro Bialade, Jefe del Registro Civil y de Juana Cambiaggi, Maestra.
La familia Bialade vivió en Guido hasta 1916, en ese año se trasladaron a Dolores.
"El Camino es largo" fue editado en Diciembre de 1972 por Ediciones "Los Vientos" Buenos Aires.
…Sofrenó al tobiano colorado y se quedo mirando a lo lejos la llanura dorada por el sol de enero, aquel montoncito de árboles, casas y ranchos blanqueados, que eran como un mojón en la planicie, interrumpiendo en un pedacito la firme pegazon de la tierra con el cielo. Sobre el verde oscuro de las arboledas apuntaba hacia arriba la torre cuadrilonga de la humilde iglesia, pintada de blanco y terminada en una pirámide de cuatro caras iguale.
Hacia el oeste, ocultos casi por el resplandor del sol declinante y semitapados por nubes de jejenes, los montes de la Quinua y de Newton parecían en la distancia pequeños accidentes de la corteza terrestre. Más para este lado, el de Santa Catalina era un apezuñamiento corto y deforme, y sobre la costa oeste de la laguna del Carnero el viejo caserón de El Mirador con un descarnado eucalipto que visto desde lejos semejaba un vendedor de globos. Comenzó a reconocer los demás montes y poblaciones que salpicaban el llano de viruelas verdes y grises, más acá y más allá. Los Nogales, Kaquel, Pichimán, el puesto de los Betti, la tapera de la Posta Vieja con la marca honda de sus derruidos zanjones, y una veintena más de manchas en los que bailaba un recuerdo, asomaba un nombre o revivían algunas caras en el florecer de sus pensamientos.”
Pagina 289.

…el tiempo no es más que una sensación de distancia entre nuestras ideas del presente y los reflejos de las percepciones de otras épocas. Comenzaron a pasar como en un caleidoscopio los paisajes que vistieron sus ojos de niño con los frescos colores que presta la edad a los ventanales del alma engarzada en un cuerpo también fresco. Las calles polvorientas, las veredas de tierra o ladrillos, bordeada de manzanilla florecida en botones blancos y amarillos, las altas casuarinas de la plaza y los matorrales de las barrancas de la laguna, volvieron a su imaginación con los tonos que en una memoria tensa por la emoción del acercamiento, dibuja el lápiz intencionado de los presentimientos.
Encendió un cigarrillo, expiró largamente el humo y taloneando suavemente a su cabalgadura siguió andando al tranco en dirección al pueblo que de a poco se iba agrandando por sobre las orejas erectas y movedizas del caballo. La huella ancha y blanqueada de polvo, serpenteaba por el camino muy poco transitado que viniendo de las Barrancas Coloradas y La Unión, se recostaba sobre la laguna antes de entrar a la población, ara desembocar en la ancha calle que la enhebra de punta a punta. Tras de unos ranchos disimulados por álamos de altos plumeros, aparecieron las tapias bajas y vencidas del pequeño cementerio, con pobres monumentos blancos y las cruces de hierro asomando como un plantío visto por encima de la pared de ladrillos sin encalar, caídos en partes.
Detrás, el vasto espejo de la laguna cortaba en redondel el horizonte hasta mostrar al otro lado una orilla baja, de pastizales verdes, pareciendo que la llanura entraba despaciosamente en el agua. Bandadas de cisnes ponían en el contraluz del solazo de aquella tarde, el movedizo punteo de las alas blancas entreverado con el rosado plumaje de espátulas y flamencos…” Pagina 290

…siguió al tranco por la calle ancha y polvorienta. Estaba anocheciendo por detrás del largo edificio de la Municipalidad un resplandor rojizo interrumpía la tinta oscurecida del cielo. Al pasar frente a la plaza, justamente al filo de una calle que moría en las vías del ferrocarril, vio a la luna llena asomando su disco redondo y enorme por una ranura de los campos lejanos, extendidos sobre cañadones y duraznillares quien sabe hasta donde. Miró a la mano derecha la iglesia de paredes blanqueadas y su torre cuadrada, en cuyos altos anidaban los lechuzones y los murciélagos. En el despacho del cura una luz amarillenta alcanzaba apenas a pintar los vidrios pintados de blanco. Más allá la confitería con algunos parroquianos sentados en la vereda y luego uno aquí y otros más lejos, algunos negocios echando con sus luces humildes un poco de claridad hacia fuera. Mentalmente los fue recorriendo. La farmacia del pueblo, la sastrería de, ¿quién? Ya no se acordaba del nombre; lo de Echaniz, el almacén de Gallo, la tienda del turco José y la panadería, la última esquina antes de tomar el terraplén bordeado de sauces verdes y copas lloronas que conducía a los puentes de madera tendidos sobre el arroyo del Carnero. A medida que subía, el pueblo se alargaba a su frente en una sola calle, mientras que las casas desparramadas n el anochecer se empequeñecían y achataban. Ya estaba en el puente. Debajo, el agua estancada brillaba a esa hora silenciosa copiando los resplandores dispersos por los cielos todavía, y el camalote rojizo extendía grandes alfombras opacas sobre su superficie. Unos silbidos salían ocultamente desde las achiras y las malezas acuáticas que festoneaba el camino junto al agua dormida. El arroyo, crecido se ensanchaba después de la boca barrancosa de la laguna hasta alcanzar más de una cuadra de anchura remojando las bases del alto y alambrado callejón que unía a dos de las tres partes del pueblo.
Al desembocar en el otro lado miró en la dirección que le había indicado Saiz, alcanzando a distinguir entre un resplandor mortecino que salía del rectángulo alargado de una puerta a la bacía colgada de la parte de afuera.
-Aquí debe ser –se dijo.
Llegado, desmontó atando el caballo a un alambre tenso entre dos palos y entro en la barbería.Pagina 299

viernes, 15 de febrero de 2008

Postales de Nuestro Pueblo


Del Blog Vivir en Guido.


“Hace muchos años...”

Por la Sra. Stella Díaz -2005-

Hoy tengo ganas de contarles algo más. Los invito a tomarnos de la mano y que juntos vayamos a pasear por nuestro pueblo.
General Guido, hace 60 años atrás, era largo y angosto como hoy, los bulevares eran más angostos, con árboles y las calles anchas.
Donde hoy esta el Asilo y donde vive la familia Ohaco había Hoteles, donde la gente que venía de Santo Domingo o del campo, se quedaba a dormir para en las mañanas realizar trámites en el pueblo. Al lado de lo de Tito Barragán también funcionaba un hotel, el propietario era de apellido Catalín. Además de alojamiento, tenía un comedor y una cancha de paleta. Donde esta el Centro de Jubilados había una Farmacia y al lado una tienda de Feliciano Gimberg. En la esquina frente a lo de Malagamba (calle Pizarro) había un negocio de venta de lubricantes, propiedad de la familia Bazzigalupi, concesionario de Y.P.F. Pasando el puente, frente al negocio de Macchi hubo una panadería. Otra funcionó enfrente, en la esquina de la carpintería de Loubet. En ambas había hornos para cocinar el pan que funcionaban a leña, y que fueron comprados cuando se instaló la panadería de Fernández, en la esquina frente a Pilchería Shirley. En la esquina frente a lo Macchi (calle 3 de Febrero y San martín) funcionó un negocio de Ramos Generales que atendía el Sr. Aranaga y posteriormente su viuda. El lugar que ocupa el mercadito de Macchi, fue un taller mecánico propiedad de Julio Vera, quien tenía su vivienda al lado. Junto a la actual casa de Gayo, donde funciona la venta de diarios y revistas, funcionó durante varios años el Telégrafo de la Provincia, el que dejo de funcionar en la década del 80. Enfrente entre lo Madrid y lo Arruti, estaban las oficinas de la Unión Telefónica, (posteriormente se llamo E.N.tel). Donde se encuentra la peluquería de Beto Allegue, funcionó durante muchos años la farmacia que fuera de Dirazar, y posteriormente de Mini quien la mudó a su actual localización. Donde funciona la panadería “La Magdalena”, hubo distintos negocios a lo largo de los años. Se destaca el Bar y Confitería que atendía el Sr. Martínez, que se caracterizaba por tener varios billares; al fallecer Martínez su viuda y su hija cerraron el Bar y continuaron con un almacén que funcionaba donde son las actuales viviendas de Antonio Jaurena y la Sra. de Tiberio (calle Anselmo Cepeda).En la actual Pilchería Shirley funcionó el comercio de electrodomésticos y repuestos en general de Ganduglia. Al lado estaba el Bazar y librería de Antoniazzi. En la casa de Arruti funcionaba modas “Alicia de la Sra. Alicia de Cabo. En el actual Cicles Club, hace muchos años, había una tienda que se llamaba “La Confianza”, propiedad de Miguel Tanuz. La Sala de Primeros Auxilios tuvo una de sus primeras localizaciones al lado de la Iglesia en la casa de Marilú Gascue. En la esquina del Ciber (25 de Mayo y San Martín) había un almacén de ramos generales muy grande (Casa Galli), cuyo edificio llegaba desde la actual farmacia hasta el Jardín de Infantes.
Desde el actual Circulo Médico hasta el baldío frente a la sala (ocupando la carnicería de Aranciaga y la vivienda de su familia) había una casa que tenía un gran Salón a la calle, donde funcionaba un comedor, y hacia atrás tenía habitaciones, donde generalmente se quedaban las maestras. Frente al actual Circulo Médico, funcionó un negocio de rubro ferretería y venta de combustibles del Sr. Ernesto Augelli. Luego de su cierre permaneció sin actividad durante muchos años hasta que Carlos Etchepare lo reabriera con el rubro de Corralón. La esquina de Torme siempre fue un negocio, aunque cambiara el propietario a lo largo de los años. En la esquina del almacén de Hugo Suarez, funcionó un hotel comedor, más tarde el almacén de Guillermo Gari. Enfrente un negocio del que, en la década de 60, fue dueño el Sr. Quiroga y posteriormente funcionó la lechería, comercializando los productos de la firma Gándara, que fuera propiedad de la familia Loubet. En la actual casa del Sr. Luengo (Sarmiento y San Martín), funcionaba la Barraca de Lago, que tenía el galpón que se conserva al lado de la casa del Intendente Loubet. En la última esquina (Lavalle y San Martín) siempre hubo un bar y expendio de bebidas que cambió de dueños varias veces.En casi todos los negocios (especialmente en los bares), había en las veredas palenques en los que los viajeros podían atar los caballos de sus carruajes. El primer Barrio Obrero (calles Justo P. Saenz, Alberdi, Francisco Canciani y Homero Manci) se construyó en la década del ‘50. Posteriormente se fueron creando las otras viviendas. La plaza de juegos fue creada entre los años 1976 y 1978.Al lado de la ferretería que atiende Bortolotti (calle 9 de Julio) funcionó durante varios años la Oficina del Registro Provincial de las Personas. En la actual ubicación de la frutería fue la última localización del negocio del Sr. Quiroga.Donde se encuentra el Correo Argentino, funcionó el negocio del Sr. Grosso, que vendía vacunas y productos para el campo. Enfrente (depósitos de EDEA) funcionaban las Oficinas de la Cooperativa de Electricidad.Donde es la veterinaria de Cedarri funcionó un negocio que vendía alimento balanceado y otros productos para el campo, propiedad del Sr. Russo. Frente a lo de Anita Loubet funcionó por muchos años ENCo Tel. Donde se encuentra la casa velatoria Conti se encontraba la Usina Eléctrica,La Comisaría, La Municipalidad y Obras Sanitarias siempre han tenido la misma ubicación.En la esquina del Banco Provincia había un espacio con juegos donde los abuelos de ustedes venían a divertirse.Y así, después de mucho caminar volvemos a nuestra escuela, que tuvo su primera ubicación en otro lugar. El actual emplazamiento es de 1891 y el edificio que hoy tenemos data de la década del ´50. Esperamos les haya gustado...

jueves, 14 de febrero de 2008

...el aroma simple de un clavel del aire.


Una Flor

Hoy he visto caído
un clavel del aire
y en su flor azulina
detenida la tarde,
en un viejo recuerdo
de patio con azahares.
Una casita humilde
orientada a la ría,
con el techo de chapas
que mojaba el rocío.
Una higuera ofreciendo
sus frutos dulces, suaves
y en el tronco de un tala
las florcitas del aire,
que juntaba mi abuela
antes que marchitasen
para adornar doliente
la foto de su madre.
Aún resuenan las voces
de mis hermanos riendo
camino de la escuela
en mañanas de invierno.
Con inquietud de niña
jugaba a la rayuela
y apresaban el tiempo
mis ojos y mis trenzas.
De regreso al pasado
mi corazón renace,
con el aroma simple
de un clavel del aire.

Norma Ester Montenegro

miércoles, 13 de febrero de 2008

La Justicia que llega tarde...




La fotocopia llegó de la mano de nuestros vecinos los "Amigos del Museo Kakel Huincul Maipú"

Y como siempre digo conocer la Historia ayuda a comprender.

La Justicia nunca puede conformar a las partes en conflicto, para unas será buena, maravillosamente justa, para las otras mala, perversamente injusta...

Pero la Justicia cuando enmarañada en el "papeleo" del procedimiento llega tarde no es justicia y a juzgar por la nota que van a leer, nuestros problemas de hoy vienen ...


"De aquellos Años

En el partido del Vecino (Maipú) por noviembre de 1855 era Juez de Paz Don Francisco Madero, para esa fecha tuvo conocimiento de una muerte y para proceder a levantar el sumario de prevención en ejercicio de las funciones que tenían entonces los Jueces de Paz, en materia policial remitió una nota al alcalde del cuartel 5º (¿Labarden, actualmente?) dándole instrucciones y en consideración de la necesidad de averiguar el cuerpo del delito, teniendo presente que el comisionado Feliciano Hidalgo, era “persona Inteligente” le indicaba que acreditara si estaba realmente muerta la victima que se llamaba Bonifacio Paz.
En cumplimiento de ello el alcalde que firmaba Feliciano Idalgo, levantó la siguiente acta Siguiendo la orden que recibo del Sr Juez de Paz. Pasé inmediatamente a la pulpería de don Serapio Quintana donde se hallaba el cadáver de Bonifacio Paz y examiné las heridas que tenía este, y el lugar donde estaban y encontré ser dos puñaladas dadas con cuchillo las que tenía entre el estomago y el ombligo por las cuales asomaban las tripas, siendo estas las que ocasionaron la muerte que firmo el presente en la casa de Serapio Quintana 27 de noviembre de 1857.
El Autor de la muerte había sido un tal Rafael López que se fugo comunicando al Juez dicha fuga, el Dr. Navarro Viola (que había sido amigo de Vicente López y Planes) remite desde su juzgado de Dolores una comunicación al Dr. Francisco Madero en su campo de “El Vecino” indicándole que averigüe “para que rumbo tomó, si salió del Estado o si escapó para las frontera de los indios” los antecedentes de este viejo sumario de los primeros sustanciados en los Tribunales de Dolores quedan allí terminados, lo cual patentiza que el Delincuente no fue apresado nunca y tampoco nunca más se tuvo noticias de él."
Importante: la nota(que carece de valor histórico pues no dice de donde se sacó y no tiene la fecha impresa del diario)pero que sirve para ilustrar al lector sobre nuestra historia en común.El Juez de Paz es el mismo que años más tarde fundaría Maipú en terrenos, de El Vecino,anexados por decreto,para fundar el pueblo. Ya ven como nuestras raíces parten del mismo lugar. Un saludo de Amigos del Museo kakel Huincul de Maipú.
“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).