martes, 22 de mayo de 2007

Anda de recorrida

ésta ecléctica Gallineta. Uniendo el pasado con el presente. Con esa consigna marcha, comprometida en la reconstrucción de la memoria, creciendo, difundiendo historias de entre casa, esas pequeñas anécdotas que sumadas hacen la historia del pueblo de Guido.
Pronto con las alforjas bien llenitas, gracias al aporte de María Guebara y otros Guidenses, se llegara hasta el Museo, pero no crean que anidara allí, ella sabe que el camino es largo, conoce su misión: buscar, escarbar, picotear; “ir rancho por rancho”, recordando a sus habitantes que El Patrimonio Cultural es Propiedad de Todos.
Es tarde, voy a contarles un cuento de Eduardo Galeano, y con esto me despido por hoy, se llama “La desmemoria”, del Libro de los Abrazos… “Estoy leyendo una novela de Louise Erdrich. A cierta altura, un bisabuelo encuentra a su bisnieto. El bisabuelo está completamente chocho (sus pensamientos tienen el color del agua) y sonríe con la misma beatifica sonrisa de su bisnieto recién nacido. El bisabuelo es feliz por que ha perdido la memoria que tenía. El bisnieto es feliz por que no tiene, todavía, ninguna memoria. He aquí, pienso, la felicidad perfecta. Yo no la quiero”... Yo tampoco… y ¿Ustedes?
“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).