domingo, 20 de mayo de 2007

Otro testigo de nuestro pasado... con ustedes: El Portavoz



Diario "El Portavoz"
Año II- Nº 53

General Guido

1º de Noviembre de 1935


Gentileza de la Sra. Irene Ramírez


Cuando estudiaba magisterio, en Dolores, en el año 1994 el profesor de Ciencias Sociales nos pidió que realizáramos un trabajo monográfico sobre nuestro pueblo. Yo era la única alumna de General Guido que cursaba, por lo que debí poner manos a la obra "solita mi alma", así fue como comencé la difícil pero grata tarea de la investigación y recopilación de varios cabos sueltos de nuestra historia. Recorrí las calles en busca de testimonios apelando a la memoria de los mayores, inmiscuyéndome en la biblioteca del querido Club Cultura, sentando a mi abuelo tardes enteras y tomando nota de sus recuerdos. Fueron apareciendo poco a poco mosaicos de un pueblo dormido en el tiempo pero muy presente en la memoria...

La gran mayoría de copueblanos (como le gustaba decir al Dr. Bialade) colaboró incesantemente con mi emprendimiento, cada cual iba acercando lo que podía, yo seleccionaba, pasaba a máquina y emprolijaba archivos.

Un día me llegó un "original" amarillento y ajado de "El Portavoz", venía de la mano de Doña Irene Ramírez que lo había conservado como a un tesoro y con esa confianza que todavía caracteriza a los pueblos, me lo dio para que trabajara con él a mi antojo. Sin abusarme de su excelente voluntad, lo metí en una carpeta y como si lo protegiera en un cofre lo llevé a fotocopiar... hoy conservo estas copias y agradezco profundamente a Irene y a todos los que colaboraron conmigo, porque sin percibirlo estaban colaborando desde su propio pasado y construyendo un gran presente.

Guardo mi trabajo monográfico como un tesoro, lo releo cuando estoy nostálgica y miro sus fotos encontrando en cada una de ellas un pedacito de infancia, un aroma, un recuerdo, simplemente una historia, dueña de todos.
Estas páginas nos invitan al recuerdo, El Portavoz nos transporta a conocer y recordar viejos tiempos, hay cosas para leer, fotos para mirar, gente para descubrir, nombres que alguna vez hemos escuchado, lugares para comparar, épocas para remontarse e imaginar. ¿Cómo sería nuestro General Guido en 1935?... Bueno...esto quizá ayude, esto quizá nos acorte las distancias.
“Despojados de su memoria, los pueblos se opacan mueren y suelen morir en medio de la algarabía de imaginar que el pasado no interesa, aturdidos por voces que llaman a no recordar, apalabrados por ilusionistas que susurran que hoy todo empieza de nuevo. Las raíces pueden secarse si una voluntad de memoria no se opone a la voluntad de olvido. Sin esta finalidad no hay ética posible”. Héctor Schmucler (1994 Revista Universidad Nacional de Córdoba).